domingo, 25 de octubre de 2009

La edad de la inocencia (con spoilers)

Dentro de la filmografía como director de Martin Scorsese, esta adaptación de la novela de Edith Wharton siempre ha sido menospreciada, colocada un escalón por debajo de sus obras mejor consideradas y que con ella el director había tocado un género que no era el más adecuado para su estilo. No estoy en absoluto de acuerdo, pues aparte de considerarle un director que puede tocar varios géneros (biopics, dramas psicológicos, cine de mafiosos, comedias), considero que "La edad de la inocencia" no es una película tan alejada del cine que suele dirigir. De hecho, como ya ha hecho en otras películas como "Taxi Driver" o "Al límite", es un retrato de la ciudad y la sociedad de New York, cambiando que en aquellas el retrato era de las oscuras calles de la ciudad, retratándolas casi siempre por la noche y sacando lo peor de ellas, mientras que en "La edad de la inocencia" también saca lo peor pero esta vez de una sociedad más elitista, de los conocidos como burgueses, para una vez acomodado en dicho grupo, hablar con serenidad y talento de lo que Edith Wharton hablaba en su novela, de hipocresía, de sentimientos a flor de piel, de la contención de estos, de la manipulación.




Para ello se sirve de tres personajes que son la clave de la obra: Newland, May y la condesa Olenska interpretados por Daniel Day-Lewis, Winona Ryder y Michelle Pfeiffer respectivamente. En esos personajes se dan las características que he citado antes, la condesa Olenska es una mujer que se considera libre y que actúa como tal, no atiende a las supuestas "normas" (por así decirlo) que se daban en aquella época, no le importan los rumores, ni ser la típica mujer que parece que vive solo para casarse con algún miembro de la alta sociedad o algún "hijo de..." del que no está enamorado y vivir entre fiesta y fiesta. Su personaje representa la libertad, el amor, la pasión por hacer lo que quiera y cuando quiera aún a riesgo de ser juzgada por ello por la hipocresía existente.
Newland se encontraría entre una mezcla de ambos grupos en las que se acaba imponiendo el más elitista por temor, va a seguir las normas, va a contener sus sentimientos hasta límites insospechados, si quiere algo no va a poder cogerlo por temor a perderlo todo o a ser juzgado, pese a la admiración y el amor que le despierta la condesa siempre va a actuar en contra de sus sentimientos. Él entiende lo que la condesa hace y la apoya en eso, de hecho, la ayuda en temas judiciales pero a la hora de vivir su -supuesto- romance, nunca da la cara y siempre hace todo por la espalda, siempre que quiere ver a la condesa busca excusas o tiene que hacer viajes a otras ciudades.
En cuanto a May, la prometida de Newland, representa a la chica "aparentemente" ingenua, enamorada y que parece no enterarse de nada. Parece que no se entera de nada pero vaya que si lo hace, y al final gracias a estratagemas que se daban con frecuencia en aquella época en la burguesía, consigue retener a Newland hasta su muerte e incluso hasta más allá, puesto que Newland jamás tendrá el valor de traicionarla después de la muerte de ésta. Vemos como la chica "aparentemente" ingenua lo que hace es convertir al hombre al que ama en el chico ingenuo, en aquel que no sigue a su corazón sino a las reglas.




Todo esto retratado inteligentemente en el guión, se une a la más que brillante dirección de Scorsese, que plasma a la perfección la intensidad que se respira, esa relación que no puede darse y que muchas veces se basa más en miradas, gestos y cortas conversaciones que en vivir el romance como una pareja enamorada. Scorsese se centra mucho en lo técnico para la representación de la época que está retratada excelentemente, todo acompañado de una narradora con la voz en la versión original de Joanne Woodward, desde el vestuario o el maquillaje hasta la dirección artística, el montaje o la fotografía. Raya el sobresaliente en todos esos aspectos la película, la dirección de Scorsese resulta elegante.




Supongo que se le podrán achacar unas cuantas cosas y en alguna puedo estar de acuerdo en parte, pero no en todas. Por ejemplo, puedo estar de acuerdo en que la narradora hay veces que está de más, aunque cumpla bien con su función o que la película pueda resultar en algunos tramos aburrida, aunque a mí no me lo pareció. Me fascinó, y aunque muchas veces tienda a inflar las películas de un director que me apasiona tanto como Scorsese (sobrevaloré y mucho en su momento "The departed" cuando la vi en el cine y eso que ya había visto "Infernal Affairs"), no creo que con la cinta que nos ocupa sucediera eso. Es una obra fascinante, violenta, romántica, inteligente. Ya me gustaría que todos los dramas románticos de época tuvieran tanta calidad como la tiene "La edad de la inocencia".


sábado, 17 de octubre de 2009

Trust (SPOILER)

El video son los últimos 7 minutos de película. Sobran las palabras, con ver este video (si ya has visto la película, claro) no es necesario ni realizar una crítica.

domingo, 11 de octubre de 2009

The unbelievable truth (La increíble verdad)

Cinta que supuso el debut de Hal Hartley, que hasta ese momento se había fogueado a base de cortometrajes y mediometrajes, con la que comenzó su andadura por el cine independiente, teniendo gran éxito en Sundance, permitiéndole proseguir con su carrera y hacerse un hueco en el cine, con películas con las que sin tener mucho dinero para hacerlas sí que se veía bastante talento a la hora de reflejar situaciones y de crear personajes. Hartley es pesimista, siempre crea personajes que tienen algún tipo de limitación, no son personas inteligentes, son personas muy desesperanzadas que parecen no encontrar su lugar en el mundo, pero que acaban encontrando un tipo de tabla de salvación en otra persona, la única con la que realmente se sienten a gusto y pueden mostrarse tal como son sin ningún tipo de temor.




Ya en "The unbelievable truth", de algún tipo de modo la hermana mayor de "Trust", Hartley comienza con ese realismo sucio que tan bien se le da retratar, con esos contrastes entre personajes diferentes pero que se necesitan, una chica de vuelta de todo que quiere estudiar en una universidad pero que su padre, bien por limitación de dinero, por tenerla controlada o por ser muy egoísta, la intenta retener y que la chica cumpla los deseos de él aunque ésta se lo ponga difícil, y un tipo que acaba de salir de la cárcel y solo busca tranquilidad, tener un sitio donde trabajar e ir tirando. A medida que avanza la cosa, Hartley muestra bien claras las cosas, dos personas que se quieren pero que por alguna cosa u otra parece que ellos no pueden acabar juntos, que siempre ocurrirá alguna cosa que limite la relación, ya sea el padre de ella, los celos o la progresión que toma el personaje de Adrienne Shelly. A Hartley se le da bien hablar de padres que explotan a sus hijos, que los tratan como si fueran sus dueños (la relación entre Martin Donovan y John MacKay primero y de Adrienne Shelly y Merritt Nelson después en "Trust" también es muy reveladora), de personas que quieren enfrentarse al mundo, de otras que tiran la toalla y dejan que la realidad les atice en la cara.




En cuanto a la carrera del director hay que decir que la formula le iría bien a Hartley con las siguientes películas, y aunque en "Amateur" rebaje el nivel, resulta digna y tiene cosas interesantes. Pero tras "Flirt" comienza un ciclo de irregularidad en su cine, la pedantería entra para colocarse como un elemento más y se hace muy habitual, y aunque sus siguientes películas tienen detalles de interés, nunca llegan a ser lo mismo que sus primeras obras y algunas incluso te provocan la más absoluta indiferencia. Aún así, "Henry Fool" es una película muy purulenta, que funciona, que te turba, que resulta desagradable pero fascinante. Pero ni "El libro de la vida" tiene interés, resulta vacía de contenido, ni "No such thing" es la sátira inteligente que el director cree. "The girl from Monday" resulta una distopía irregular aunque se deja ver, mientras que con la secuela de "Henry Fool", titulada "Fay Grim", Hartley da una vuelta de tuerca y ese realismo sucio solo lo posee en alguna ocasión, de hecho hay mucha elegancia en esta obra aunque resulte ser un thriller que intenta homenajear a otras películas emblemáticas del género pero que no te cuenta nada de interés ni lo hace con demasiado brillo. Espero que Hartley vuelva a tener el brillo de su primera etapa.
Como curiosidad, en "The unbelievable truth" aparece la directora de cine Kelly Reichardt, una mujer a tener muy en cuenta gracias a películas muy recomendables como "Old Joy" o "Wendy and Lucy".


domingo, 4 de octubre de 2009

Whatever Works (Si la cosa funciona)



Muchos siguen queriendo jubilar o enterrar a Woody Allen. Y él sigue a lo suyo año tras año dirigiendo una película como un reloj. Pese a las críticas de que su cine ya no tiene la chispa que tenía allá por los 70-80. Su anterior trabajo, "Vicky Cristina Barcelona", se llevó muchos palos por aquí, muchos de ellos demasiado desproporcionados. Vale, la película no era ninguna maravilla pero estaba bien y se pasaba un buen rato con ella. Igual que con el cine que había hecho antes, siendo la más floja de las que había dirigido "Scoop".
Y con "Whatever Works", Woody Allen demuestra que aún tiene mucho por dar y que sigue haciendo disfrutar al público como solo él sabe, que no se le ha olvidado ese cine que hacía antaño. Como dice Boyero, uno de los pocos lujos que tenemos hoy en día es poder disfrutar de la película anual de Woody, el año en que ya no lleguen las películas que realiza serán peores años para esto del cine. Y será cuando los que critican ahora se darán cuenta de lo que habremos perdido. Lamentablemente.




En esta ocasión, Woody se alía con Larry David, comediante de primera que ha demostrado su talento en televisión. Allí creó "Seinfeld" y actualmente es la mente pensante de "Curb your enthusiasm" que también protagoniza, serie que aunque pueda resultar algo repetitiva, tiene unos puntazos geniales, con ese Larry David llevando la contraria a cualquier ser humano, llevando cada nimio detalle hasta ese punto donde la otra persona acaba por estallar. En "Whatever Works" su personaje es una mezcla del mismo personaje que interpreta en la serie más el personaje que siempre ha interpretado Woody Allen, y se nota que si hay un heredero de Woody Allen ese es Larry. Hace la película suya cuando quiere, demuestra que es capaz de enganchar al público y de controlar un montón de gags en pocos segundos, sabe representar como nadie el pesimismo patético de un tipo huraño, misántropo, de vuelta de todo, enfrentado y enfadado con todo el mundo. Woody Allen sabe, además, aislarse de Larry David cuando debe, que no se llegue a hacer cansino.
Y eso lo consigue, especialmente, gracias al personaje de una Patricia Clarkson que aparece a mitad de película a revolucionarlo todo. Y lo consigue, tiene gracia y talento. Y Ed Begley Jr. cuando aparece también dinamiza la cosa bastante bien. Los padres del personaje de Evan Rachel Wood se complementan bien y ayudan a llevar mejor la trama. En cuanto a Evan Rachel, se complementa bastante bien con Larry David pese a la diferencia de edad. Maneja con sobriedad ese personaje que muchas veces no sabe ni de lo que habla, que no se entera de la mitad de las cosas, que se deja llevar por el entrañable carácter de Larry y que está algo exagerado en algunas ocasiones especialmente a la hora de hablar (algo en lo que influye el doblaje, quizá en vos hable de esa manera pero seguro que queda bien, doblada suena excesivamente exagerada), pero la chica cumple sobradamente con su trabajo.




Si a eso le sumas la buena mano de Woody Allen dirigiendo, que se nota que el guión llevaba ya muchos años, desde que dirigió sus obras más representativas, en sus manos y que el final no es precipitado como en sus últimas películas (los de "Scoop", "El sueño de Casandra" y "Vicky Cristina Barcelona" lo eran demasiado), que no parece forzado sino mucho más natural, hacen de "Whatever Works" una experiencia disfrutable. Woody habla de lo que sabe, se pone cínico, crítica todo lo que puede a la religión, tiene todas esas características que bien había seguido tratando (la genial obsesión con las armas en "Todo lo demás").
Una muy buena película, lo mejor que ha dirigido Woody Allen en bastantes años, en mi opinión desde la infravalorada y deliciosa "Acordes y desacuerdos" (sin menospreciar "La maldición del escorpión de Jade" ni "Match Point"). Woody, espero a la siguiente. Y que sigas demostrando que siendo mejores o peores tus películas, éstas acaban siendo de lo mejor estrenado cada año.


domingo, 27 de septiembre de 2009

Gordos (spoilers)

Tras la sobrevalorada "Azuloscurocasinegro", llegó hace unas semanas "Gordos", la nueva propuesta de Daniel Sánchez Arévalo. La película que nos ocupa, nos pone en una terapia formada por varias personas con sobrepeso de las que nos van contando sus vivencias personales: una informática que no sale de casa y con un novio fuera, una beata con una peculiar relación con su novio, un padre de familía con unos hijos locos de atar y un presentador homosexual. A ellos se le suma el psicoterapeuta y su mujer. Aunque "Gordos" es una película irregular, con varios altibajos, que parece que en muchos momentos quiere abarcar más de lo se puede permitir y que también, como el tema que la película trata, todo el proyecto tiene demasiado peso, algo que se nota, hay en ella cosas muy interesantes, escenas muy bien tratadas, unos cuantos personajes bien llevados y bien interpretados, diálogos interesantes, historias algo deslavazadas pero de mucho interés.




La película se divide inteligentemente en varios capítulos que nos va presentando un muy delgado Antonio de la Torre antes de aumentar el peso y promocionando unas pastillas para adelgazar, para después de dicha presentación meterse en las distintas fases que tienen que seguir esos personajes que van engordando o adelgazando a lo largo de la película. Ese adelgazamiento tiene que ver mucho con la felicidad que están obteniendo durante el metraje de la película. Cuando la beata empieza a tener sexo es cuando comienza a adelgazar, luego lo deja con su novio y vuelve a engordar, cuando Antonio de la Torre vuelve a esconderse en el armario y a empezar una relación con la mujer de su antiguo socio también. No así como el padre de familía que tiene que aguantar a una mujer que le puso los cuernos y a unos hijos intolerables por lo que engorda. Para finalizar, también está bien llevada la relación entre Roberto Enríquez y Verónica Sánchez, la perdida del deseo por parte de él mientras ella está engordando por el embarazo, y que para él es como si se estuviera llevando el trabajo a casa.




Me ha gustado "Gordos" sin apasionarme, pero sí que me parece una propuesta interesante e inteligente, que se encuentra unos escalones por encima del debut de su director, que me dejo más bien frío pese a los buenos comentarios que se iban diciendo sobre ella. Pero ante todo, se demuestra que Daniel Sánchez Arévalo, en ambas propuestas, tiene talento para esto y muchas cosas por contar, que puede arriesgar en las formas y por no darle todo mascado al público. Espero que siga optando por ese camino durante muchos años y siga demostrando que con entusiasmo y ganas de aportar algo nuevo, el cine español no puede reducirse a los dos temas de siempre que suelen tratar -salvo algunas excepciones- nuestras películas.

sábado, 19 de septiembre de 2009

Inglorious Basterds (con spoilers, desvelo el final en la crítica)

Tras "Death Proof", decepcionante película a la que solo algunos fans del director, amantes del slasher y de la serie B supieron verle cosas que yo no fui capaz de apreciar, Tarantino vuelve a la carga con "Inglorious Basterds", remake muy libre de "Aquel maldito tren blindado" de Enzo G. Castellari, llegando a rodar la película en muy poco tiempo -todo lo contrario que la escritura del guión, al que Tarantino llevaba años y años dándole vueltas-. Esa precipitación, aunque nos encontremos ante una película indudablemente atractiva, le pasa factura en determinados momentos, ya que la rapidez con la que Tarantino y su equipo tenían que ir rodando y después también a la hora de montarla entera, y consigue que la película se vea deslavazada en no pocos momentos.
Pero hay que reconocer que Quentin es muy listo, ha vendido la película a través de unos trailers que han gustado, viendo al teniente Aldo Raine pedir cien cabelleras nazis a sus bastardos y con el protagonismo de Brad Pitt, para luego resultar que los bastardos son secundarios como los que más con Brad Pitt a la cabeza. Eso junto con los géneros con los que juega la película (que van y que vienen y se alejan del cine bélico en todo momento), hacen que "Inglorious Basterds" adquiera un tono especial, y es que la película acaba tratando más del propio mundo del cine que tanto le apasiona a Tarantino que de la Segunda Guerra Mundial, que hay que decir que sus hechos han sido cambiados con mucha ingenio. Pueda parecer eso más inmoral o menos, lo cierto es que Tarantino lo maneja bien.




Dividida en varios capítulos, algo ya habitual en su cine, la cinta en su principio homenajea a Sergio Leone y a "Once upon a time in the West" e, incluso, a sí mismo, pues su primera escena recuerda a una de las mejores escenas que contiene "Kill Bill Vol. 2", y en ella ya nos presentan al coronel Hans Landa, suerte de Sherlock Holmes nazi con un peculiar sentido del humor, haciendo de las suyas y comiéndose la pantalla cada vez que aparece.
Así pues, con su puesta en escena, banda sonora muy buena, esos diálogos ingeniosos que quizá sean un tanto grandilocuentes en varios momentos, el querer sorprender con sus frases en cada línea de diálogo resulta pesado para el espectador pues no parecen llevar a nada, variados homenajes a otras películas, personajes muy atractivos -se quejan de que son poco desarrollados, pero lo cierto es que Tarantino nunca ha sido de desarrollar personajes, ni en ésta ni en sus anteriores cintas- y haciendo uso de esa violencia gamberra que tanto le gusta, que puede ser gratuita o no, dependiendo de lo que le apetezca a Tarantino en cada momento, no de lo que más le convenga a la película. Y aunque todo esto sean componentes habituales en su cine, parece que se ha reservado un poco, pues aún existiendo ese gamberrismo patente en su cine, especialmente en su última media hora, parece que se ha tranquilizado más.




Y merecen mención aparte las interpretaciones y los personajes de Mélanie Laurent y Diane Kruger, que soportan bien el peso de una película muy masculina, de Til Schweiger, el bastardo que sale mejor parado, y, por supuesto, de Christoph Waltz, que le da entidad al coronel, eleva el listón y el público siempre espera su presencia en pantalla para parlotear en cualquier idioma ya que Waltz maneja varios a la perfección. Solo con ver la escena de Waltz con Mélanie Laurent en la que hablan en el restaurante y Waltz le dice que espere a que llegue la nata, o todo el tiempo que comparte en pantalla con Diane Kruger, primero con los bastardos colándose y hablando en italiano y luego con el tema del pie y el zapato de Diane, demuestra el pulso con el que ha llevado el personaje.




Se agradece también el tono de parodia que tiene y lo divertidos que están los personajes alemanes más reconocidos que aparecen por la película como Hitler o Goebbels. Su final, con el cazajudios traicionando a sus líderes para librarse de todo lo que ha hecho una vez se le acabe el chollo a la Alemania nazi, con Mélanie Laurent y Daniel Brühl protagonizando otra gran escena en la que se fusilan uno a otro antes de que salga ardiendo todo, y con Eli Roth y otro bastardo fusilando a Hitler y Goebbels y a todo el público que se le ponga delante, es puro delirio. Lo del coronel Landa con los bastardos queriendo garantizar su futuro, dejando incluso que atenten contra las personas que supuestamente debe defender es antológico. Y todo eso con el poder del cine de enviar mensajes muy evidentes al pueblo. Y que arda todo, por supuesto.
Quizá no sea la mejor película que ha hecho pero, desde luego, no es ni mucho menos desdeñable, es un entretenimiento de lujo que aporta otras cosas. La recomiendo.


domingo, 13 de septiembre de 2009

Gamer



Después de la entretenida "Crank", película que era una gran estupidez pero que era capaz de mantener enganchado al público durante todo su metraje gracias a las curiosas y gamberras cosas que le pasaban al bueno de Jason Statham, Mark Neveldine y Brian Taylor han vuelto en 2009 por partida doble: la secuela de la citada "Crank" y ésta "Gamer", videoclipera película en la que los directores van cogiendo un poco de varios géneros como la acción pura y dura y la ciencia-ficción mezclado con ese toque irreverente y gamberro que ya poseía su anterior película y que no han querido olvidar en "Gamer".




Pero en esta cinta, todo está, si cabe, bastante más llevadas las situaciones al exceso. Era una película que prometía tener mucha acción y en eso cumple, lo malo es que muchas veces las técnicas utilizadas para llevarla a la pantalla no son adecuadas y me acaban molestando por sus excesos visuales, aunque también tiene algún punto bueno como su crudeza aunque tampoco sea demasiado destacable. No cumple en las expectativas creadas en la parte que le dedican a la ciencia-ficción, pues si la película tiene algún tipo de pretensión de criticar esta moda de hasta donde pueden llegar los videojuegos, que llega al extremo de personas que pueden manejar a otras personas jugando con la vida de éstas sin tener ninguna preocupación, la película se queda bastante coja en ese punto y muy perjudicada por un final inocente, facilón, que sobra. Tampoco es que ayuden los personajes ni los actores. Ni la música elegida está bien integrada, donde destaca "Sweet dreams" de Marilyn Manson a todo trapo.




Así pues, ni los actores sobreactuados, ni la esquizofrénica dirección, ni la exageración en trama logran que en "Gamer" se pase el gran rato que se pasaba en "Crank". Y es una lástima ver a una chica que me gusta bastante como Alison Lohman en un papel intrascendente y a un actorazo como Michael C. Hall, con bastante talento demostrado tanto en "Six feet under" como en "Dexter", exagerando los gestos y soltando vulgaridades cada dos por tres. Aunque, aparte de alguna secuencia de acción, lo mejor de la película me parece el tan criticado momento - por ridículo- en el cual Michael C. Hall se pone a bailar y a cantar una canción de Sinatra mientras Butler fastidia un poco dicha escena dando mamporros. Lástima que lo demás no esté a la altura de dicho baile.