sábado, 16 de enero de 2010

Lo mejor y lo más decepcionante que nos ha dado la década

Aunque la década realmente iría de 2001 a 2010, yo siempre las he puesto entre este periodo (2000-2009) en todas las décadas -por eso de poner las películas de 1990 en los 90 y no en los 80-, y así lo voy a hacer. Aquí van.

Las películas que más me han gustado.

1. Inland Empire - David Lynch: En esta lista también podría estar Mulholland Drive. Pero su última película me parece más obsesiva, más críptica, que tiene algo que la pone por encima de otras películas que ha dirigido Lynch. Obra maestra.

2. El viaje de Chihiro - Hayao Miyazaki: Miyazaki es el genio de la animación. Lo lleva demostrando durante muchos años ya. Quizá con Chihiro el mundo de Miyazaki alcanzó su punto culmen en imaginación.

3. El bosque - M. Night Shyamalan: Me parece una película tan preciosa como infravalorada, tan inteligente como menospreciada, tan dulce como terrible. La inocencia que desprenden algunos personajes es mágica. Es una fábula increíble.

4. Mystic River - Clint Eastwood: Quizá ni siquiera sea la mejor película de Eastwood en esta década, pero sí que es la única que me ha tocado y la única con la que realmente he conectado. No menosprecio el cine que ha hecho tras Mystic River, pero no he llegado a entrar del todo en él, tiene muchísimos recursos a lo facilón aunque mucha calidad con películas como Gran Torino o Million Dollar Baby. Sin embargo, Mystic River, esa película de vampiros y lobos, de inocencias y amistades perdidas, me conmovió.

5. Bailar en la oscuridad - Lars Von Trier: Lars Von Trier es capaz de lo mejor y de lo peor. Es capaz de ser tan inteligente como repelente. Es capaz de realizar imágenes tan conmovedoras como provocaciones baratas. Pero nunca deja indiferente y eso es lo mejor que tiene. En esta obra, Lars se vale de una historia telefilmera, para mezclar sueños en forma de musicales con una realidad de lo más cabrona.

6. Lost in Translation - Sofia Coppola: Lost in Translation es otra película tan querida como odiada. Creo que la hija de Francis tiene mucho talento y que puede ser una de las mejores dirigiendo en el futuro, pero no debe caer en la autocomplaciencia que ya tenía Marie-Antoinette. Esas dos almas perdidas que se encuentran en Tokyo me llegan. Bill Murray es un genio.

7. El nuevo mundo - Terrence Malick: Terrence Malick es uno de mis directores favoritos. Pero también es un maldito vago, que podría habernos hecho disfrutar más de su arte. Cuando se pone a trabajar, eso sí, lo da todo. Aunque sus películas siempre estén mutiladas, y él les quite minutos y minutos. Todas sus películas me parecen maravillosas y siempre están por encima de lo realizado esos años.

8. Monstruos, S.A. - Peter Docter, David Silverman, Lee Unkrich: Pixar no podría faltar en esta lista. Y aunque sea raro, mi favorita es Monstruos, y no ninguna de las que han dirigido últimamente. Creo que es la que mejor se adentra en el mundo de los niños sin ser infantil, en los miedos profundos de los que no son tan niños por la mera presencia de un extraño ser, una niña, en su mundo.

9. Inteligencia artificial - Steven Spielberg: No soy precisamente el mayor fan de Spielberg, de hecho lo he criticado con bastante frecuencia. Siempre me pareció un director que empezó admirablemente: Tiburón, El diablo sobre ruedas, Encuentros en la tercera fase y la primera parte de Indiana Jones, y que tras el éxito de E.T. su cine fue cuesta abajo. Pero tuvo un momento de lucidez por esta época entre IA y Minority Report. Amigo de Kubrick, cogió todo el proyecto que tenía Stanley tras morir y le dio su estilo sin olvidar el del director de Espartaco. Ni el tan criticado final es capaz de empañar un producto diferente.

10. No Direction Home: Bob Dylan - Martin Scorsese / House of the dead - Uwe Boll: La década de Martin Scorsese ha sido rara. Pero dirigió un documental maravilloso sobre Bob Dylan en la que Scorsese también se adentraba en la historia de Estados Unidos. Es tan largo como detallado y si eres fan de Bob Dylan es imprescindible.
House of the dead nos dio a descubrir a ese genio llamado Uwe Boll. Artista a la hora de adaptar videojuegos, su uso de la música o del tiempo bala ha dado mucho que hablar. Y lo seguirá haciendo, ya sea adaptando más videojuegos o con proyectos más "personales".





Y estas son las películas que más me han decepcionado (que no las peores):

1. Let The Right One It - Tomas Alfredson: Me parece que es una película vulgar, que quiere ser más profunda de lo que realmente es. Cuando los dos niños no están juntos, es tremendamente pueril. Lo del bullying no tiene precio. El tratamiento de la inocencia de los niños no está bien realizado y la relación entre ambos queda desdibujada, pero aún así es lo mejor que tiene la película. Cuando se mete en temas vampíricos, mejor ni hablar.

2. El señor de los anillos - Peter Jackson: Más que la saga entera, serían Las dos torres y El retorno del rey. No tengo nada en contra de la primera. Pero las secuelas, con sus batallas interminables, su humor de baratillo encabezado por Gimli, los monólogos de Gollum o ese romance con sus flashbacks me acaban matando.

3. Spiderman 3 - Sam Raimi: Soy fan de las dos primeras películas de la saga que dirigió Raimi. Tienen licencias grandes, pero las de Spiderman 3 son tan enormes que alcanzan el ridículo. A eso hay que sumarle que Raimi no quería a Venom en la película y se lo impusieron, y así quedó el villano principal de la película. Tampoco ayuda la presencia de Sandman, lo que Raimi hace con él y los motivos por los cual aparece. Si no se metió a Gwen Stacy en la primera, ahora no era el momento. Eso sí, consiguió uno de los grandes momentos de la década: ver a Tobey Maguire bailando en medio de la calle no tiene precio.

4. Kill Bill Vol. 1 - Quentin Tarantino: Podría meter Death Proof, pero para mí es más justo meter la primera parte de Kill Bill. Lo más curioso es que cada día adoro más el volumen 2. Y por mucho que Tarantino me las quiera vender como que son la misma película y que no se puede valorar una sin la otra, no me lo parece así. Está tan alejada una de la otra, que los personajes, siendo los mismos, ni siquiera son iguales. En la primera primaron ante todo los homenajes y el cine que Tarantino amaba. Me parece genial pero acabo saturado de la genialidad de Tarantino. Una escena de anime y una gran banda sonora consiguen que el producto me sea más llevadero.

5. Crash - Paul Haggis: Cuando creía que no habría nadie más demagogo que Michael Moore -lo suyo es como para escribir un libro- Paul Haggis llegó y realizó Crash. Me tragué el invento a la primera, cuando la ví en el cine, cegado por las múltiples alabanzas. La revisión la mató y me quitó la venda pues Crash no es más que un subproducto.

6. Los otros - Alejandro Amenábar: Creo que fue con la película con la que comenzó mi manía hacía este señor. Tesis me gustaba -ahora no mucho- y Abre los ojos me sigue pareciendo buena. Tras Los otros odio su cine. Ni he visto Ágora sabiendo lo que va a pasar. Fría, pseudoprofunda película que va de inteligente, no inquieta como se dice, ni te sobrecoge, ni es tensa, ni consigue transmitirte nada, se salvan los actores que hacen lo que pueden. Tan solo la más absoluta indiferencia.

7. Dolls - Takeshi Kitano: Quizá el que fuera etiquetada como "La obra maestra de Takeshi Kitano" hizo que tuviera las expectativas muy elevadas. El resto del cine que ha realizado este señor me parece muy bueno, que tiene un humor muy especial característico de Takeshi. En Dolls hay varias historias aparentemente poéticas que tienen muchas cosas que te pueden conmover y muchos personajes sin ese aura que Kitano le ha dado a otros. No conecto con ella. Decepcionante.

8. Apocalypto - Mel Gibson: Mel Gibson es uno de los directores más extraños que conozco. Es valiente y sabe dirigir. Le echa un par a la hora de mostrar violencia sin ningún tipo de tapujos en pantalla. Pero eso es insuficiente. No basta con mostrarla y con rodar tu película en otro idioma. Apocalypto puede resultar entretenida a mucha gente, pero a mí me aburrió bastante y me pareció tremendamente vacía.

9. Distrito 9 - Neill Blomkamp: Muy pareja a Avatar. Tan solo me gustó al principio porque es cuando más dosis de humor contiene y cuando menos en serio se toma a si misma. Cuando comienza a hacerlo se mata a sí mismo, entre personajes estereotipados, efectos y varios momentos empalagosos.

10. Shine a Light - Martin Scorsese / Postal - Uwe Boll: Shine a Light no es una película mala, pero Scorsese lo tenía todo para hacer una obra maestra. No lo consiguió, aunque técnicamente sea una delicia y la música de los Rolling ayuden a que no aburra en ningún momento. Me parece una oportunidad perdida ante todo.
Postal parecía que iba a llegar como la película definitiva de Uwe Boll. Los avances prometían una obra maestra y acabó resultando un producto vulgar indigno de la genialidad del doctor.


viernes, 8 de enero de 2010

Up in the air / The Lovely Bones

Quizá Jason Reitman sea un enchufado que ha tenido mucha suerte. Pero negar que el hijo de Ivan Reitman tiene talento me parece excesivo. No todos los enchufados han logrado llegar a su posición, con tan solo tres películas ha conseguido dar tres productos que recuerdan al cine clásico, puede que sin tanta calidad como las grandes películas de aquella época pero sí tres películas dignas. Gracias por fumar era irónica, acelerada, graciosa. Juno estaba bien cuando se adentraba en la relación entre Ellen Page y Jason Bateman. Tenía cosas muy buenas pero también otras cosas que desentonaban. Los principales males de Juno estaban heredados por los tics del guión de esa señorita que se cree la nueva Alan Ball, Diablo Cody, que siempre quiere hacerse notar cuando escribe. Además, las dos películas de Reitman tenían al actor y a la actriz perfecta en el papel protagonista y Up in the air no es una excepción.




Con Up in the air, Reitman muestra una gran madurez respecto a sus dos películas anteriores. Y no es una película que huya de los tópicos, sino que los acepta como un recurso más para desarrollar y profundizar en sus personajes especialmente en el de George Clooney. Quizá su mayor virtud sea encontrar el equilibrio entre drama y una sutil comedia, donde predomina lo primero. También es posible que durante algún rato a mitad de metraje, la película dé algunas vueltas y no sepa por donde tirar, pero se acaba solucionando y Reitman acaba volviendo a lo que sabe, a narrar admirablemente bien con lo que tiene. Todo esto apoyado con el tremendo trabajo de sus actores con un George Clooney perfecto, unas encantadoras Anna Kendrick y Vera Farmiga, acompañados con las bien retratadas reacciones de los tipos a los que van despidiendo.
Soledad, amor, trabajo se mezclan con mucho talento para contar la historia de un hombre aparentemente triunfador, que es contratado por empresas para ir despidiendo a la gente, pero sin nadie a su lado en los momentos más duros, solo con pequeñas vías de escape entre viaje y viaje. Con esa filosofía de vida le ha ido bien, pero se irá al garete cuando su empresa decida dar una pequeña vuelta a la manera que tienen de trabajar tras una idea del personaje de Kendrick, con lo que alborotan su vida teniendo que hacerse cargo de la muchacha para enseñarle el oficio y luego teniendo que fijar su residencia en una ciudad concreta, y no en los hoteles de varias ciudades. Todo eso junto a que ha conocido a otra mujer que es igual que él con la que empieza a tener algo más que una simple relación sexual. Con todo eso, Reitman ha realizado su película más serena, quizá puedan estar vistas esas cosas que hacen pensar a Clooney, que le hacen evolucionar, cambiar el pensamiento y su filosofía de vida pero aún así resulta un placer verla.




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Respecto a The Lovely Bones, debo decir que la adaptación que ha realizado Peter Jackson me parece muy fallida. No como adaptación -no he leído la novela- sino como película. El retorno a sus orígenes queriendo alejarse un poco del agotador trabajo de El señor de los anillos y King Kong resulta decepcionante y es una pena porque el comienzo de The Lovely Bones, sin llegar a ser gran cosa, no está del todo mal hasta a la escena cumbre -lo mejor de la película- que comparten Stanley Tucci, jugando de manera excelente con su voz, y Saoirse Ronan. Después de eso, la película se convierte en un despropósito que no sabe mezclar el mundo fantasioso en el que se ve atrapada la pequeña con la gran tragedia en el mundo real de su familia por la pérdida, hiriendo de muerte con eso a casi todos los personajes que componen la película.




La película comienza a dar vueltas, los momentos en esa especie de purgatorio son postales, tan bonitos como huecos, muy bochornosos en la forma de ser ejecutados, mientras que con la parte de la investigación Jackson no saber donde ir. Mark Wahlberg coge peso en la trama y pese a que hay que reconocer que hace un gran esfuerzo, el personaje que interpreta resulta mediocre y su desesperación está torpemente tratada. Tampoco Peter Jackson sabe que hacer con sus otros personajes intentando dar, sin acierto, un componente cómico con Susan Sarandon mientras que lo de Rachel Weisz o lo del chico enamorado del personaje de Saoirse es sencillamente bochornoso. Todo eso hasta desembocar en uno de los peores finales que he tenido oportunidad de ver en mucho tiempo. No solo es mediocre y empalagoso sino que demencial, torpe y, finalmente, muy cobarde. Probablemente y sin ser, precisamente, fan del cine que lleva haciendo desde El señor de los anillos, la peor película que ha dirigido en su carrera. Si tengo que librar algo, me quedo con los esfuerzos de Mark Wahlberg y Rose McIver pese a todo con lo que tienen que lidiar, con algunos momentos, como la escena que he citado anteriormente, de Stanley Tucci, aunque su interpretación a ratos me parezca forzada, y con la presencia de Michael Imperioli. Muy insuficiente pues todos se ven perjudicados por los personajes que interpretan.


jueves, 31 de diciembre de 2009

Saga Alien (spoilers)

Desde que en 1979 Ridley Scott dirigiera una de sus primeras películas, basada en La línea de sombra de Joseph Conrad y el que es, probablemente, el mejor trabajo de toda su filmografía, la saga Alien ha contado con muchos fans, con varias continuaciones (más un par de cruces con el Predator que tantos apuros hizo pasar al bueno de Arnold) dirigidas por James Cameron, David Fincher y Jean-Pierre Jeunet respectivamente, tres directores con mucho prestigio (aunque Fincher dirigió la tercera antes de conseguir el prestigio que le dio Se7en y Jeunet antes de Amélie aunque sus dos anteriores trabajos - Delicatessen y La ciudad de los niños perdidos- le habían puesto en el mapa). Los cuatro directores supieron meter su visión y sus estilos personales dentro de las películas, darles continuidad, que no se parecieran una a otras aún manteniendo las características principales de la saga.




En la primera Ridley Scott, repartía minutos entre todos los personajes, Sigourney se mantenía en la sombra en su inicio hasta que a medida que avanzaba la película se convertía en la protagonista principal junto al "pequeño invitado" y acababa siendo la única superviviente del Nostromo (junto al gato). También es la que mejor ha mezclado ciencia-ficción con terror psicológico y la que mejor ha tratado a sus personajes, pues sin hacer un retrato psicológico de cada uno si que se ahonda en la personalidad de cada uno con mucho acierto.
En la segunda, James Cameron continuó donde acabó la primera pero prevaleciendo esta vez la acción. En su comienzo en el hospital con Sigourney y el gato parece que va a seguir la senda de la primera, pero cuando Ripley se encuentra por primera vez con el cuerpo de marines, rumbo al planeta donde encontraron al primer alien que ahora se encuentra habitado, por lo que éstos se pueden reproducir saliendo del estómago de los humanos, sabes que pronto va a tirar por otra dirección. Además aparecía la Reina Madre que puede reproducirlos y ya había varios aliens campando a sus anchas. También cabía destacar ese instinto maternal de Ripley con la niña que se encuentran allí.




La tercera, con David Fincher al mando, es una vuelta a la primera, esta vez ambientada en una cárcel. Es la única de la saga en la que Sigourney está rodeado de hombres, ya que es la única actriz de la película (tan solo una aparición de la niña de pocos segundos al inicio que no va a más) y en la que se muestra la atracción entre Ripley y el alien debido a que ella lleva dentro una Reina Madre e incluso se llega a mostrar el deseo sexual de la teniente con el médico de la cárcel. Aunque resulta vibrante y el comienzo está muy bien, cuando comienzan la caza del alien, con esas largas persecuciones intentando jugar con el bicho sin mucho éxito, no termina de convencerme, así como la última aparición de otro modelo de Bishop, con esa constante habitual de toda la saga de que la compañía quiere a un alien al menos para experimentar. También es cierto que aunque la película es correcta, aquel fue un rodaje excesivamente complicado y en el que se deshechó mucho del material que David Fincher había rodado, por lo que la película quedó mutilada, lo que rebajó la calidad final de la película. Hay algún director´s cut, pero la película completa tal como la quería el director, con una duración superior a las 3 horas, no llegó a salir y se resintió la trama, que tenía algunos agujeros por eso.
En la cuarta, Jeunet añade algo que no tenían las anteriores: dosis de frikismo y personajes muy extravagantes. También es la más violenta y empiezan a entrar en juego cosas como los clones o la mezcla entre humanos y aliens. Pero es la que más se sale, a mi juicio incluso por encima de la de James Cameron, del género del terror para hacer una mezcla entre ciencia-ficción y acción y es la menos arriesgada. En esta cuarta parte, unos científicos logran lo que La Compañía intentó conseguir durante varios años: tener -aparentemente- atrapada a una Reina Madre y a los aliens que va reproduciendo ésta. Consiguen uno clonando a Ripley y a su vez al pequeño bicho que lleva dentro. Luego termina saliendo el bicho que aparece en la última imagen de esta entrada, que ve en Ripley a su auténtica madre. Puede parecer la película más imbécil de la saga, pero realmente el exceso de Jeunet le va bien a la saga, quizá no llegue a la calidad de las anteriores pero sí que la rejuvenece y realiza una película muy entretenida aunque en varios tramos se eche en falta algo más.




A lo largo de la saga, hemos visto a Ellen Ripley combatiendo eternamente contra los aliens, hemos visto como han pasado los años (entre película y película pasan un porrón de años pero como ella está crionizada no los nota), hemos visto su instinto maternal en la segunda y en la cuarta y hemos visto sus braguitas entre otras cosas. También su relación con los robots que salen en cada película, otra constante de la saga.
En la actualidad están preparando la precuela con Ridley Scott asumiendo de nuevo la dirección. Ridley, actualmente, está a años luz de cuando dirigió la primera entrega o Blade Runner pero habrá que confiar en él. Tampoco ayuda que parece que va a ser la primera película en la que no tengamos a Ripley. Quizá haga un cameo como mucho. Ya veremos como se le da.


martes, 29 de diciembre de 2009

Ninja Assassin

James McTeigue es un tipo que lleva ya muchos años colaborando con los hermanos Wachowski. Ya en la primera entrega de Matrix trabajó con ellos como asistente de los directores y desde esa película han colaborado en todo lo que han realizado: con las secuelas de su famosa saga y con la adaptación Speed Racer dirigidas por los hermanos. También con las películas que McTeigue ha tenido la oportunidad de dirigir: primero, bajo la tutela de los Wachowski, realizó la adaptación de V de Vendetta, basada en el sensacional cómic de Alan Moore que se encargó de realizar contundentes críticas al guión y que dividió al público entre los que la encontraban una cinta fascinante con los que solo veían fascismo puro y duro, y más tarde rehaciendo Invasión de Oliver Hirschbiegel, tercera o cuarta adaptación de La invasión de los ladrones de cuerpos con Nicole Kidman de protagonista. Siempre bajo el amparo de los Wachowski.
Ninja Assassin no es una excepción. Y estar con ellos, es tener que seguir el estilo que ellos marcan, hacer concesiones a tu manera de dirigir para ajustarse a la de ellos. En Ninja Assassin esos excesos de los que suelen hacer gala ambos se notan especialmente en algunas peleas, donde el excesivo uso de la cámara se hace algo pesado pero que por lo general no aleja a la película de su propósito que no es otro que el entretenimiento puro y duro.




Ninja Assassin no es una gran película pero McTeigue sabe desde el principio que es lo que quiere. Se agradece que se recuperen este tipo de cintas tan ochenteras, se agradece la estética de cómic y también su brutal violencia, parecía más una película destinada a otro tipo de público para el que no es muy recomendable. Quizá eso es lo que más me guste, que Ninja Assassin está filmada como el típico manga japonés pero americano y con actores reales. Sobran varios entrenamientos al principio del protagonista para lucir músculos. La investigación de la periodista no es gran cosa y está llena de tópicos. El guión es un poquito malo, con exceso de flashbacks no siempre bien integrados. Cuando se ponen a pelear los ninjas, a pesar de los excesos heredados, es impresionante, entretenidísima y vibrante especialmente en la última pelea. Bien es cierto que la pelea que hay en la mitad de la película, que debería ser "la escena de la película", agota bastante por su estilo. Pero tampoco le puedo pedir más a una cinta que no me lo va a dar. Simplemente sentarme, relajarme e intentar disfrutar de su vibrante acción.


lunes, 21 de diciembre de 2009

Avatar

Avatar supuestamente es de esas películas que dan lo que prometen. Como acabo de decir, supuestamente. A mí no me lo ha dado. Yo no esperaba que un director tan respetable como James Cameron que nos ha dado películas de acción increíbles como Terminator o Aliens se fuera a convertir de la noche a la mañana en Roland Emmerich. Es una pena que directores que le dieron vida a ese género como el mismo James o John McTiernan anden de capa caída, uno perdido entre su ego y el otro entre delitos. Y James Cameron nunca ha sido un director de grandes historias, pero sí un director que con muy poco ha sabido realizar cine muy convincente dentro de un género donde la caspa estaba al orden del día. Y en Avatar, por muy espectacular que sea, por muy bien que estén filmadas las batallas, no veo rastro alguno del James Cameron que un día me hizo disfrutar como un niño.




Con Avatar tengo muchos problemas. James Cameron se vale demasiadas veces de los efectos para colarnos imágenes que no tienen mucho sentido en la película, simplemente porque visualmente son muy potentes y para mostrar hasta donde ha llegado con la tecnología, y lamentablemente se recrea en eso constantemente. Si fuera cosa de una o dos veces no molestaría. El problema es que lo hace durante toda la obra y no sirven para nada. También se le puede sumar el poco acierto en la elección del protagonista, un Sam Worthington que con su poquita presencia en pantalla -todo lo contrario que Sigourney o que, antaño, Arnold- se encarga de sacarte de la película a cada segundo. El guión va de más a menos y no me importó mucho de lo estereotipados que están los personajes, es una historia bien sencillita que James Cameron parece querer hacer compleja sin necesidad y en la que se acaba perdiendo bastante entre humanos, alienígenas, árboles y demás. También resulta muy criticable por ser excesiva y agotadora en casi todos los aspectos: en duración, en sentimentalismo barato e incluso, por momentos, en su citado apartado visual aunque sea deslumbrante. Cuando se te pasa la novedad y James Cameron debe de sorprender con otras cosas que no sean lo puramente visual, no sabe por donde tirar. El mensaje ecológico ni me va ni me viene. Ahí está y desde luego que podría haberlo desarrollado de alguna manera mejor, pero bueno, ni tiene gran profundidad ni me molesta demasiado.
Lo mejor de Avatar son las escenas de acción, no podría ser de otra manera, tiene dinero y es una persona que sabe rodarlas como nadie. Ahí Avatar resulta entretenida, también es cierto que en esos momentos Cameron no tiene que preocuparse demasiado de sus personajes y sí de dar un espectáculo increíble. Y en eso no falla. Aunque lo cierto es que la última se me acabó haciendo algo pesada, pero tampoco demasiado. Aun así, me resulta insuficiente tan poco para tanto proyecto.




Esperemos que en el futuro le vayan mejor las cosas. O que a medida que vuelva a coger el ritmo de trabajo, y no tirarse un montón de años sin dirigir, vaya a más y recuerde lo que en un día le hizo ser un director muy respetado, que sabía mezclar auténtico entretenimiento y calidad. Avatar puede ser una película que contente a mucha gente, que resulte muy entretenida para el público, que se pueda destacar la manera en que está filmada. A mí ni me impresiona como está dirigida ni me parece excesivamente entretenida más allá de momentos sueltos.
Todo eso puede ser destacable, pero por desgracia, no es lo único importante hoy en día y sino que se lo digan a Michael Bay. No los comparo, solo por el cine que ha realizado James Cameron anteriormente son incomparables, pero con Avatar tengo la impresión de que es una película que no ha sido dirigida por el tipo que realizó Terminator, Aliens, Abyss, Terminator 2 y Mentiras arriesgadas. Películas técnicamente intachables pero con un toque especial, que no superditan todo a lo estrictamente visual. Avatar lo hace. Y podría no ser algo malo si la película además de un producto lujoso, tuviera calidad no solo en las batallas.


sábado, 12 de diciembre de 2009

Planet 51

Lo primero que cabe destacar es algo que nada tiene que ver con la película: los niños son mucho mejores espectadores que adolescentes y ancianos. También que muchos adultos a los que deberían tirotear en medio de la sala. Ninguna queja he tenido este año viendo Planet 51, Up o Los mundos de Coraline en cines, en una sala repleta de niños, y que cuando más se les oye es antes de comenzar la película. Pese a eso, no he disfrutado mucho de Planet 51. Se le puede reconocer que visualmente es muy buena, la animación es de gran nivel y es de agradecer que aquí ya podamos realizar ese tipo de productos -bien apoyados por los yankis- y que se siga en esta senda, probando en el terreno de la animación. También se puede decir que Planet 51 es entretenidilla, aunque a mí más allá del principio, el resto no me lo haya parecido demasiado. Más bien, ya sea por reiteración, porque los personajes me han atraído más bien poco o, principalmente, por su tipo de humor, se me ha acabado haciendo bastante pesada.




Hasta la llegada del astronauta, disfruto un poco del retrato de las costumbres de los habitantes del planeta pero tras el correcto gag de su llegada que acaba agotando ya que está estirado hasta límites insospechados (otro de los defectos de la película, no saber cuando acabar un gag, cuando alargarlo y cuando pueden dar juego o no), poco a poco se me va yendo cuesta abajo la película, me cuesta soportar a los personajes, la típica relación de amistad entre el astronauta y el chico es tan obvia como facilona, la relación de amor también, todo es muy típico algo que no molestaría demasiado si los gags no se tornaran como demasiado simplones, como para solventar la papeleta, sacar unas cuantas sonrisillas a los chiquillos y poco más. Intentan también contentar a un público más adulto pero el material que hay en ella me parece que es insuficiente para estos, al menos hablo en mi caso. Y tampoco le pido mucho más, simplemente que se elaboren un poco más las situaciones, que aparte de contentar a los niños, piensen en el público adulto y también en no estar constantemente tirando de homenajes simplones. Claro que es el guionista de Shrek y se nota para lo malo. Después de verla, me parece que Planet 51 es una oportunidad perdida, puesto que su punto de partida resultaba brillante y su inicio esperanzador. El lince perdido, por citar una cinta de aquí, me gustó muchísimo más, más sencilla, más humilde, más pequeña y más entrañable.


sábado, 5 de diciembre de 2009

Bad Lieutenant: Port of Call New Orleans (con spoilers de la original y el remake)

No hace mucho tiempo vi la primera versión dirigida por Abel Ferrara que sustentaba todo el peso de la cinta a un Harvey Keitel que se tiraba de cabeza para meterse lo que fuera, realizar todo tipo de apuestas, ir diciéndole cosas a las pobres chicas que pillaba en los coches o desnudarse y enseñarlo todo. En esta nueva versión realizada por Werner Herzog, desde la primera escena en la que aparecen Nicolas Cage y Val Kilmer, muy lejos ya de aquellos tiempos en los que cantaba The end, sabes cual es el palo que va a tocar este remake y que aunque no se va a olvidar de las características del original y de coger cosas que allí ya estaban, por ejemplo el tema de las apuestas, aunque en la original estaba más llevado al extremo, si que va a ir más por libre para hablar del descenso a los infiernos de Terrence. Y sabes que Herzog va a tirar por la barrera de lo demencial, desde la interpretación de un Nicolas Cage desatado en estado de gracia, convirtiendo su interpretación en un show en el que todo cabe y la interpretación que hizo en su día Keitel en una caricatura, hasta las situaciones, caimanes e iguanas incluídos, que por puro exceso te van a acabar entreteniendo. Quizá la dirección de Herzog sí sea algo más convencional en algunas partes, pero no hay que olvidarle la fuerza que tiene en algunos momentos, lo entretenida que es, quizá algo larga para tanto exceso eso sí, y que salir airoso con un componente que parecía que lo iba a llevar al ridículo extremo tiene bastante mérito. Ni siquiera cojea con el extremo cambio del final de la película respecto a la de Abel Ferrara, de hecho el momento en el que le van llegando multitud de noticias buenas a Terrence después de todo lo sufrido, es una auténtica maravilla. El de la original era más seco, contundente y mejor, sí, ya que después de todo lo hecho, su personaje no podía acabar de otra manera y Harvey finalizaba como tenía que hacerlo.




Quizá la mayor diferencia que veo entre la original y el remake es que la anterior era mucho más incómoda. Esta nueva versión es muy entretenida y está muy bien ver todos esos excesos que Herzog va metiendo, pero desde luego le falta ese toque que tenía la de Ferrara, esa fuerza para hacer que cada situación sea casi inaguantable, llevadas hasta el límite, que resultaban oscuras, violentas y perturbadoras. Todo eso se pierde en esta nueva versión y es por ello que el remake se encuentra un escalón por debajo de la original. También a fuerza de realizar excesos uno tras otro, la película tiene un buen rato a mitad de película en la que baja el listón, donde tiene menos fuerza, y que ni siquiera tan caricaturizados personajes son capaces de levantar esos altibajos y solo situaciones como el momento de Nick con el personaje de Fairuza Balk sacan un poco la cosa del atolladero. Cuando Herzog se vuelve a meter de lleno de nuevo y Nicolas Cage hace un trato con el traficante que interpreta Xzibit, la película se recupera. Quizá quien merecía menos minutos porque no resulta interesante es Eva Mendes, un par de escenas con Nick y poco más, pero su personaje va acumulando minutos innecesariamente.




Werner Herzog anda ya muy alejado de los tiempos en los que dirigía a Klaus Kinski, aquellas películas tenían un punto de locura, no lo niego, pero también eran de una gran sobriedad y estaban dirigidas con un tacto increíble. Todo eso no lo tiene su versión de Bad Lieutenant. Quizá las ganas de volver a meterse de nuevo en el cine, que nunca lo ha dejado pero que ha tirado más por el documental en los últimos años, o de hacer un cine con más presupuesto, sin sufrir tanto como antaño, bien para subvencionar algún producto más personal o bien porque este tipo de cine es el que le interesa ahora, han hecho que se haya encargado de dirigirla. El caso es que tengo muchas ganas de ver ese producto que le ha producido David Lynch -y en el que puede que haya metido un poco la mano-, y espero que le vaya bien con la adaptación de The Piano Tuner que parece que va a retomar un poco los temás que Herzog ya tocó en los 70 y los 80.