viernes, 26 de junio de 2009

Como resucitar a Aeris (Final Fantasy VII)

El siguiente truco es para resucitar a Aeris Gainsborough en el Final Fantasy VII. Si sigues las intrucciones que doy, podrás manejarla sin ningún problema durante el tercer cd.

- Durante el primer CD, no debes utilizar ni a Barret ni a Tifa -solo cuando sea obligatorio en el juego- y no subirles demasiado el nivel ni, tampoco, comprar las armas de estos. La flor que le compras a Aeris casi al principio del juego, se la tienes que dar a Marlene, la hija de Barret. A Aeris debes mimarla, tienes que acabar el primer CD con nivel 99 para ella, con todos sus límites -haciendo lo de la cueva donde te dan Mitrilo y luego yendo a la casa del herrero cerca de Gongaga para que te den el último límite-. Por lo demás, en el primer CD solo debes hacer eso, lo que conllevará un gran trabajo, especialmente para subir de nivel.




- En el tercer CD -o en el final del segundo también puedes aunque no lo sé con total seguridad- lo primero que hay que hacer es matarse a las Armas, pero hay unas reglas que hay que seguir. El orden en que hay que matarlas es fácil y es el evidente: la del aire, la acuática y, por último, la del desierto del Gold Saucer. Pero hay problemas: no puedes equiparte con materia mágica o de invocación (las materias de color verde y rojo). Con cualquier otra materia te puedes equipar si quieres. Para curarte, deberás utilizar Pociones X o cualquier otra cosa que tengas en Elementos. La del aire no debería darte mayor problema, no es demasiado complicada. La mejor opción para la acuática es el último límite de Cloud -se consigue en la zona battle de Gold Saucer-, y hacer el omnilátigo, esperar de nuevo al turno de Cloud y darle a Gesticular -es materia comando, es decir, de color amarillo, puedes llevarla-. Tendrás que hacerlo una y otra vez y el mayor problema es que no tienes Ataque final con Fénix -por no poder llevar invocaciones- pero tienes otras cosas con las que curarte, deberás aprovecharlo y tener mucha paciencia porque es muy complicado matarla así. Cuando acabes con ésta, irás a por la del desierto. Ésta es más fácil de lo que parece, o al menos muchísimo más sencillo que matar a la acuática. Si matas a dos de los miembros del grupo que lleves y te quedas solo con Cloud, puede costarte y Arma te puede matar -aunque si sabes jugar, no lo hará- pero existe un pequeño truco. Si vas con Cloud -con su límite y Gesticular- solo con 1 PG de vida, Arma no podrá atacarte, por lo que lo único que tendrás que hacer es despacharla a base de límites sin ningún problema.

- Una vez muertas las Armas, los expertos ya sabéis que tanto el Arma acuática como la del desierto, te dan un par de objetos -junto con otro que conseguías haciendo un Morfo a un barco pirata- que debes dar a un tipo de Kalm para que te dé unas cuantas cosas. Pasa del tipo de Kalm. Si has conseguido la llave de Midgar para poder entrar en el tercer CD -o final del segundo-, ve al Mercado Muro -donde te vistes de mujer- y donde está el ordenador ese que te pega un tiro -donde consigues la última arma de Tifa-, si vas con los tres objetos, el ordenador te dará tres opciones a elegir: Resucitar a las Armas, Ser dueño del local de Don Corneo y ????. La primera opción está bastante clara y no hace falta dar muchas explicaciones, resucita a las Armas. En la segunda llevarás el local donde entraste cuando te vestiste de mujer y, cuidado, la opción ???? lo que hará es que lo pierdas todo, toda la experiencia acumulada, todas las armas, armaduras y accesorios que hayas conseguido, todos los elementos -también elementos clave-, todo el dinero, el viento fuerte y el submarino y toda la materia que tengas. Así, sabiendo esto, la opción que debes elegir es la segunda, la de ser dueño del local. Después, con Yuffie y Tifa equipadas, debes ir primero a la iglesia donde encuentras a Aeris, mendigar un poco y preguntar a los niños que están por allí que te dirán que sienten la presencia de Aeris. Después, con estos mismos personajes en tu equipo, debes ir al lugar donde Sefirot mata a Aeris y allí Cloud bautizará a Yuffie cuando ésta se lo pida -una escena surrealista, hay que verla-. Tras esto, debes volver al Mercado Muro e ir al local de Don Corneo. Ahora eres el dueño y se te presentarán 10 chicas para que escojas cuales van a trabajar en tu club. Puedes elegir las que quieras o rechazarlas, pero cuando llegues a la décima, te encontrarás con que es.... ¡Aeris!. Cuidado con las respuestas que le das cuando te dejen elegir, porque dependiendo de las respuestas que le des a la chica, Aeris se unirá a tu equipo.... ¡o será una chica más que trabajará en el club ofreciendo sus servicios! Tendrás que seleccionar dos veces las respuestas y elegirás las dos veces la segunda opción que te den a elegir. Ya tendrás a Aeris en tu equipo y en nivel 99. De nada.

Dos cosas:

- Hay quien dice que Aeris no está muerta sino que, además, acaba de ganar el premio a la mejor interpretación por Antichrist de Lars Von Trier que ella protagoniza junto con Willem Dafoe. Y donde pone toda la carne en el asador, también físicamente, en el papel que interpreta. Respecto al truco, pues tú decides si hacerme caso o no. Depende de lo crédulo que seas.

- El reencuentro con el cine de Coppola puede ser grande. No vi la película que protagonizaba Tim Roth que realizó hace poquito, pero esta Tetro me apetece mucho. Y me apetece aún más después de leer las críticas negativas y después de saber que a algunos críticos Tetro les ponga muy tristes. Mañana saldré de dudas.


domingo, 21 de junio de 2009

El rostro impenetrable

Dejando de lado todo el asunto que se dio durante el rodaje de la única película como director de Marlon Brando, en la cual despidió a Kubrick por no poder exigirle cosas y que una vez rodada la película, el actor se desentendió del montaje de la película, podemos hablar de "El rostro impenetrable" como un curioso western, atípico, en el cual, Brando se alejaba mucho de los tópicos de este género, a la vez que daba mucha más importancia al romanticismo de la película, a la historia de amor que nos cuenta entre el personaje de Rio al cual interpreta el conocido actor, y entre la hijastra de Karl Malden, personaje, que como bien se ha dicho, fue una muy clara inspiración para Clint Eastwood y Gene Hackman en el personaje de este último en el western más valorado de Clint, "Sin perdón".




Pese a todo esto, la película cuenta una historia muy característica de los westerns, la base sobre la cual gira todo es una venganza, la de Rio contra el personaje de Malden. Ambos eran amigos que actuaban al margen de la ley, y cuando los dos fueran acorralados tras un golpe, Malden fue con un caballo en busca de otros caballos para que él y Rio pudieran huir pero decidió abandonar a su compañero por un poco de dinero, por lo que Rio tiene que pasarse 5 años en la cárcel hasta que sale.
Es un western muy peculiar, con atmósfera, muy imperfecto, con secuencias con mucha garra, con una interpretación de Karl Malden muy poderosa, un tanto largo, en el que Brando intenta lucirse como actor a cada segundo y algunas veces sin mucho éxito. Algo muy particular del Brando de los 60, es que le cogió gusto a que sus personajes recibieran palizas, fueran brutalmente azotados para mostrar su vulnerabilidad, en "La jauría humana" de Arthur Penn, la jugada le salía bien, y aquí también, aunque no alcanza tampoco esa intensidad que alcanzaba en aquella y dicha escena se agiganta por ver a un Karl Malden en su salsa haciendo de las suyas, no por ver al "pobre" Brando sufrir.

Pese a esto, es un western recomendable. Allá por los 60, hacer algo diferente a lo que el género nos tenía acostumbrados es valiente. Y aceptar dirigir tu primera película en una película tan poco común como "El rostro impenetrable" también demuestra que Brando era un tipo que sabía lo que quería. Pese a su ego.


jueves, 11 de junio de 2009

Los Soprano (con algún spoiler)

Se podría hablar largo y tendido sobre "Los Soprano", pero tampoco es algo que sería necesario. Sobraría con decir que es una serie que ha sabido funcionar a lo largo de sus seis temporadas de duración, gracias a coger las características habituales del cine de mafiosos y utilizarlas con talento, no sin aportar nuevas cosas. El mafioso eternamente depresivo ha sido una figura que va a ser muy difícil de olvidar para los que hemos seguido la serie con devoción, así como muchos de los personajes secundarios que han sido memorables. Porque por mucho que lo intentemos, no vamos a olvidarnos de las imitaciones de Silvio, de la adicción de Christopher, de los enfados de Paulie, de las geniales locuras de Ralph, de la frustración de Carmela, de las innumerables amantes de Tony, de su psiquiatra y de algunos personajes más.



De todas las temporadas que se han hecho, se podría decir que la serie solo flojeó un poco en la quinta temporada y eso que se introdujó al gran secundario por excelencia, un Steve Buscemi que cumplió con su papel. Quizá porque se repitió, quizá porque un Tony alejado de su casa no es lo que mejor sentó a su personaje, quizá porque el tema de la traición de Adriana y su colaboración con el FBI fue tratado con ciertas prisas (y eso que comenzó en la tercera temporada aunque sin decir cosas importantes, bien es cierto). Pero aún así, dicha temporada dejo destellos de calidad, capítulos que no se pueden olvidar. Y si esa es la peor, el resto de temporadas son memorables. Por no hablar de las muertes de los personajes desde la primera traición, pasando por la intensa lucha entre Tony y Ralph en la muerte de este último o la de Christopher conduciendo drogado junto a Tony en el coche, hasta ese final que tanto ha dado que hablar.

Y es una serie que trata los temas de siempre: las traiciones, las drogas, infidelidades, asesinatos, homosexualidad y, por supuesto, el tema de la familía, que siempre es lo más importante en la mafia. Y todo eso sin desentonar nunca, dando en la clave. Se suele decir que "Los Soprano" no es una serie, es una película muy larga, de muchísimas horas de duración. Y es verdad. Uno solo puede sentarse a disfrutar de las quejas de Tony, un personaje que por mucho que se esfuerce en caer mal, jamás podrá.


viernes, 5 de junio de 2009

Pequeños comentarios sobre "Lost" y sobre algunas de las últimas películas vistas (con algunos spoilers)

La quinta temporada de "Lost" me ha parecido tan decepcionante como aburrida, sin dar importancia a los personajes, convirtiendo a todos ellos en marionetas. Esto podría ser bueno si los hechos que vemos en la pantalla fueran impactantes, pero no, han desaprovechado una idea genial solo porque los guionistas se creen los más inteligentes del mundo cuando ni mucho menos lo son, se han alejado ya tanto del camino iniciado que ahora, que es cuando tienen que empezar a resolver todas las incógnitas es cuando no están a la altura, demostrando que lo difícil es intentar explicar los misterios y no abrirlos y dejarlos en el aire sin más y "Lost" cuando ha ido revelando algunos secretos en esta quinta temporada es cuando ha mostrado su peor cara y cuando se ha demostrado que no había tanto talento como se presumía en ella y que "Lost" no puede pasar más allá que de un mero entretenimiento, que es lo que es la serie, ni más ni menos. Bajo su envoltorio no hay absolutamente más. Y del desastre de la quinta temporada ya no se puede poner de excusa la huelga de guionistas, que es aún peor. No saben tratar las relaciones entre personajes, especialmente si hay romance de por medio, y la única que habían tratado con dignidad que es la de Locke y la de Ben, en esta quinta temporada es un auténtico desastre que solo busca la sorpresa. El tema de los viajes en el tiempo está tratado con bastante torpeza y precipitación y cuando se establecen dos tiempos paralelos, el de Dharma en el pasado deja mucho que desear. El tema de los tipos que tienen que volver a la isla tampoco es que esté tratado con buena mano, quizá porque esperaba que les costara bastante más, y tan solo se ha visto un par de destellos. Pero todo eso ha acabado desembocando en un final ridículo que convierte todo el misterio de la isla a una simple lucha entre dos "dioses". Mucho tiene que cambiar en la sexta temporada para levantar el vuelo, pero resumir mucho del misterio de la isla a solo eso, resulta muy decepcionante. Yo creo que ya he tenido bastante con la quinta como para aguantar la última.

En cuanto a películas vistas, el otro día volví a ver a ese Oskar Schindler que Spielberg ofreció por los años 90 y que significó para el director, después de desearlo con todas sus ganas, el ganar al fin su ansiado oscar. Y cuando ves "La lista de Schindler" ves que en todo momento como el director de "Tiburón" lo busca constantemente. Cuando se intercambió el proyecto con Scorsese (Scorsese iba a dirigirla y Spielberg iba a hacer "El cabo del miedo", Martin aceptó el cambio porque quería meterse de lleno con la adaptación de "La edad de la inocencia"), Spielberg ya sabía lo que iba a ofrecer a su público, es decir, una película dura, no exenta de esa sensiblería que Spielberg maneja en muchas ocasiones, y de manipular una y otra vez al espectador, de mostrarnos cuan cabrones eran los nazis a cada rato (la mejor escena con estos es cuando a Fiennes se le encasquillan las pistolas, muy grande) y sacando de vez en cuando a unos cuantos niños para intentar sugerir algo que muchas veces no consigue. La buena factura técnica, ambientación e interpretaciones de sus actores juegan a su favor, la película de Spielberg es una buena película pero un tanto sobrevalorada.

Respecto a "La pianista" de Haneke, me encontré con una película que busca descaradamente la provocación y el morbo. Esto no es nada nuevo siendo una película de Michael Haneke, alguien que busca ese tipo de sentimientos hacía el espectador, y ciertamente "La pianista" es una película que provoca todo tipo de cosas al espectador, es una obra desgarradora y contundente. Las sensaciones que desprenden esos personajes tan intensamente interpretados por Isabelle Huppert y Benoît Magimel y la relación entre sus personajes es inteligente, macabra, fantástica.

Con "Los pájaros" nos encontramos ante una de las películas más inteligentes de Alfred Hitchcock. En ella, el director no da ningún tipo de respuesta al espectador porque no es necesario darla de ningún tipo, podría haberse inventado algún final estúpido en el que nos explicara porque atacan, pero dejarla con ese final denota mucho talento en el director inglés, algo que hoy en día no se podría hacer en la industria (y ya veremos con el remake que están preparando, si es una fotocopia o si intenta alejarse un poco de la original). No es necesario saber porque atacan, simplemente hay que sentarse y disfrutar, turbarse ante los ataques de los pájaros e imaginar que algo similar sucediera en la realidad, Hitchcock juega con nuestros nervios de esa manera, haciendo al espectador participe de la película.

"La clase" es tan realista que da miedo. Me recuerda a un aula de verdad, al comportamiento pasivo de los alumnos y al profesor perdiendo los nervios cada dos por tres con estos. Un claro ejemplo de que hoy en día es un suplicio ser profesor, los hay que pueden ser muy "cabrones" pero ni la mitad que más de la mitad de los alumnos que hoy en día se tienen en una clase. Una película de las que hay que ver. También me identifico bastante con ese actor fracasado que vemos en la coreana "Turning Gate" de Hong Sang Soo, con sus viajes y con las chicas que se va encontrando por el camino. Es una mezcla de drama y comedia muy triste pero preciosa, pausada, romántica, donde el director sabe sacar todo el patetismo de sus personajes, sabe meter el contenido sexual que la película posee con acierto, donde te puedes imaginar que te puedes tomar un tiempo para ti y vivirlo de manera semejante a como lo vive su protagonista.

Y para finalizar, "Los mundos de Coraline" devuelve al fin al primer plano a Henry Selick. Después de ser pisoteado por el ego descomunal de Tim Burton y verse relegado a segundo plano tras dirigir "Pesadilla antes de navidad", en la que si la película hubiera sido mala todos los palos se los hubiera llevado Selick, pero como fue buena todos los halagos fueron para Tim, el director se hundió poco, y ha sido muchos años después cuando al fin ha demostrado que tenía mucho talento que plasmar en pantalla.
La historia de Coraline es un cuento muy cruel, con una historia sencilla pero efectiva, donde el director sabe tratar la animación y crear un mundo fantástico muy atractivo, con efectivas dosis de humor, música y terror. Trabaja de manera adecuada al personaje y la animación está muy bien, el 3D no es un pretexto para hacer la película, no recurre a él todo el rato ni depende de él, Selick lo integra a la historia que nos cuenta. Películas de animación que nos recuerden a aquellos cuentos oscuros que leíamos de niños es lo que nos hace hoy en día. Y más cuando se hacen tan bien como esta adaptación de la novela "Coraline" de Gaiman.

martes, 26 de mayo de 2009

12 and Holding (El fin de la inocencia) - Spoilers

El cine que ha realizado hasta el momento Michael Cuesta se centra en la juventud sobre todo, en esos chicos que quieren crecer antes de tiempo, en convertir un mundo de inocencia en un mundo de sangre, de rencor, de tragedia. No vi su debut como director de cine, "L.I.E.", pero leyendo un poco sobre aquella y habiendo visto "12 and Holding" me imagino que seguirá los mismos derroteros aunque adentrándose en el tema de la homosexualidad que "12 and Holding" no toca. Entre tanto, en su carrera, Michael Cuesta ha mostrado su talento en televisión, dirigiendo capítulos de "Six Feet Under" o de "Dexter". "12 and Holding" es una película pequeña, con poco presupuesto, cine independiente americano, de ese que te revuelve las tripas, de ese en el que te muestran todo el sufrimiento de sus personajes, que te desgarra, que hace que no quites los ojos de la pantalla, que, en definitiva, te atrapa. Y todo debido a que Cuesta ha dado con los ingredientes adecuados.


Cuesta nos sumerge en la historia de tres chicos, Jacob, un chico con una marca de nacimiento en la cara, cohibido, que sufre la perdida de su hermano gemelo en un accidente en el que unos gamberros queman una cabaña sin saber que él se encontraba en ella, Malee, hija de una psicóloga, que se enamora de un hombre mayor, paciente de su madre, con quien se siente mejor y al que ve frecuentemente para evadir su soledad, y, por último, Leonard, un chico con sobrepeso que se encontraba en la cabaña donde muere el hermano de Jacob, que tras el accidente pierde el sentido del gusto y el olfato y tras unas palabras esperanzadoras de su profesor de gimnasia, y con la situación en la que se encuentra de no poder degustar la comida, decide adelgazar no sin ponerle las cosas fáciles a su familia.


A medida que Cuesta va desarrollando las historias de los tres chicos, con algunos altibajos, especialmente en el trabajo del guionista con los personajes adultos, ya nos vamos encontrando como los sentimientos de sus personajes florecen hacía el exterior. Jacob, que ante la indiferencia de sus padres, decide ir a visitar al chico que causó la muerte de su hermano solo para mostrarle su odio hacía él, y, al final, acaba haciéndose amigo de él. Cuando el otro chico sale del reformatorio, él decide escaparse de casa, motivado por la adopción de otro chico que piensa que es para sustituir a su hermano, y solo con una conversación con su madre en la que todo lo que tenían dentro sale a la luz por parte de ambos, Jacob decide dar media vuelta y vengarse del chico. Mientras tanto, Leonard, de tanto exigir a su familia, acaba quedándose solo en casa con su madre, a la que encierra en el sótano y la deja a base de manzanas para intentar hacer que adelgace, pero como él ha perdido el gusto y el olfato no se da cuenta de una fuga de gas, que, por suerte, al final no tiene que terminar lamentando y acaba reconciliándose con su madre. Y Malee busca enamorar al hombre mayor en quien se ha fijado, encuentra la complicidad de este hombre y se hace amiga de él, pero en el momento en el que ella decide dar el paso hacía delante y confesarlo todo, él lo da atrás y comprendemos que esa amistad a él le ha servido para corregir un error que considera que cometió en el pasado.

Todo esto, que es el destripamiento de las tres historias de los chicos, está contado sin excesos, dirigido con sensibilidad y buen gusto, no cayendo en los recursos fáciles, contando con poderosas interpretaciones del reparto infantil, queriendo que el espectador sienta con los chicos, sufra con ellos, se ría con ellos, disfrute, que en definitiva, sea complice de la vida de estos chicos y compartan las dudas que estos sufren. Recomendable.

Y haciendo un inciso, un pequeño comentario de ese señor tan inteligente y con tanto talento llamado Aki Kaurismäki. Habiendo visto solo 4 películas de su filmografía (la adaptación de "Crimen y castigo" fue la que más me decepcionó y, aún así, tiene cosas interesantes), es de los directores que mejor manejan la frialdad en una historia para terminar haciéndote sentir de todo por lo que le pasa a esos entrañables perdedores a los que tan bien suele reflejar. No es como otros directores que también hacen uso de la frialdad, para alejarse un poco y poder verlo todo más adecuadamente, pero que no consiguen hacer reflexionar al espectador con sus historias, ni emocionarte, ni enfadarte, solo producirte la más absoluta indiferencia. Como puede ser el caso de Isabel Coixet, por citar un ejemplo. Kaurismäki no te deja indiferente, su cine te puede dejar deprimido, te puede dar esperanzas en algunas ocasiones, te puede hacer llorar, te puede hacer reír. "La vida de bohemia" es un claro ejemplo de esto.


jueves, 21 de mayo de 2009

Brando

Ayer estuve viendo el documental que hizo TCM sobre la figura de Marlon Brando, unos años después de su muerte, y lo que en un principio parecía interesante, finalmente se quedó en algo entretenido pero que podría haber dado mucho más si se hubiera puesto más empeño y no hubiera sido tan complaciente con la figura del actor. Se habla sobre su carácter de rebelde, sobre la fascinación que han producido sus actuaciones, sobre como se implicó en temas sociales como el racismo, sobre el desencanto hacía su profesión con el paso de los años y sobre lo que ha significado para el cine. Pero dejan muchas cosas sin comentar, que podrían dar mucho más juego, y que tenían tiempo de sobra para comentarlas ya que el documental dura casi 160 minutos y algunas películas las dejan casi sin mencionar (su trabajo con Chaplin, por ejemplo) aunque, con una filmografía que sin ser excesivamente larga, es lógico puesto que fueron más de 50 años actuando, por mucho que desde los 80 hasta el final solo lo hiciera por dinero y que de esa etapa tampoco se hable demasiado más que para saber lo que cobró por "Superman" y alguna anécdota de Johnny Depp en "Don Juan de Marco".

Hablan de lo bromista que era Brando y un poco también de sus matrimonios, y de que tenía cierta fama de rompecorazones aunque en esto último no se llega a adentrar del todo, así como con los rumores sobre su homosexualidad y los amantes que se le atribuyeron de lo que no se habla, ni tampoco sobre la amistad tan especial que surgió con Jack Nicholson durante el rodaje de "Missouri" de Arthur Penn y que permaneció hasta su muerte. Tampoco citan que "El rostro impenetrable", la película que dirigió y que acabó dejando en otras manos en todo lo referido a montaje y esas cosas, comenzó a dirigirla Stanley Kubrick, a quien Brando consideraba un director dócil por lo que se comentaba de "Espartaco" y de como Kirk Douglas hizo lo que quiso con él. Cuando se encontró con esa bestia parda llena de exigencias y que no pensaba volver a pasar por el mismo infierno, acabó despidiéndole y la dirigió él al final. Y también parece que dejan otros temas de largo.

No así los temas de la ideología de Brando, de como ayudó a los negros y a los indios, y de como rechazó el oscar por "El padrino" con un John Wayne que casi pierde la cabeza con la chica india que fue a la ceremonia. Y por supuesto de sus interpretaciones, de las que personalmente destaco la que hizo en "El último tango en París", que no es, precisamente, de mis películas favoritas pero que aún así yo lo encuentro magnético, y de la que Bertolucci dice alguna que otra cosa interesante. No es que sea un gran documental pero siempre es un placer ver y oír a gente como Martin Scorsese, Karl Malden, Dennis Hopper, Harry Dean Stanton, Jane Fonda, Jon Voight, Angie Dickinson, James Caan o Robert Duvall entre otros muchos. Y también ver algunas imágenes de archivo de otros tantos como Anthony Quinn o Elia Kazan.


martes, 12 de mayo de 2009

Elephant

Tras ver el Elephant que dirigió Alan Clarke en el año 1989, película en la que Van Sant se inspiró y de la que cogió el título para dar su visión sobre los hechos acaecidos en Columbine, decidí volver a darle otra oportunidad a la película del director de la fantástica Drugstore Cowboy, después de que hace ya varios años, tras triunfar en Cannes, la alquilara en el videoclub, me decepcionara y me dejara muy frío por no encontrarle fascinación ante lo que me mostraba el director, no lograr engancharme a lo que me contaba por lo que utilizaba el muy manido recurso de que con Elephant me encontraba ante una película aburrida. Pero varios años después, y sin importarme el ritmo que tiene una película si con ello el director consigue lo que pretende y gustándome más el cine arriesgado, en el que el director da el todo por el todo, esta vez sí, Van Sant ha logrado que me introduzca en el contexto de la historia que nos cuenta, que me la crea y que me fascine como no lo hizo anteriormente. Y es que Elephant, en todo su esplendor, es una película que hipnotiza si se ve adecuadamente y que me arrepiento no haber comprendido las intenciones de Van Sant, como quería mostrarme las cosas, como quería sacudirme.


En Elephant no me importa el guión, no me importan los personajes, ni el montaje, no me importa si técnicamente es muy buena o no, no me importa si es efectista, si es dramática, si utiliza tópicos o no. Lo único que me importa y que me incomoda bastante es imaginarme que voy andando por los pasillos de un instituto y de pronto me pueda encontrar con algo así puesto que los hechos que nos muestra Gus son tan realistas que incomoda, que incluso no te extrañaría que algo así, de la manera en que está mostrada pudiera llegar a pasar por aquí.
Uno de los fallos que yo le sacaba (que vista ahora resulta que es un fallo inexistente) es que creía que la película intentaba justificar los hechos de los asesinos y eso no es así y es algo que le agradezco al director. Deja los motivos en el aire. No necesita justificarlo si es con maltrato escolar o si es por algo similar, solo son dos chicos que siguen su día a día y con una gran obsesión por las armas que deciden actuar sin saber si tienen algo en contra con quien los hacen o con quien no, solo sabemos que ambos son dos chicos que han tenido todo tipo de contenidos violentos a su alcance y y han llegado a tener una gran admiración por esta. Yo lo único que sé es que van a llegar al final de todo y cumplirán con el objetivo que se han marcado sin importar a quien se lleven por delante, si es a compañeros de clase o si es al tan odiado director del instituto.


Elephant hay que verla. Ni siquiera diré aquello de que hay que verla en VO (aunque será mejor, efectivamente) en vez de doblada. Tampoco los diálogos es algo que nos importe demasiado. Solo tienes que dejar que la cámara de Van Sant te sacude en la cara.
Y ya de paso, no estaría mal ir a la fuente de inspiración de Van Sant, ese mediometraje de 40 minutos que he citado al principio de este texto, de mismo título y dirigido por Alan Clarke, que nos muestra la frialdad de cualquier tipo de asesinato (aunque Clarke lo hizo pensando en los del IRA) pero la manera en que nos lo muestra, la hace global, adquiere mucha más importancia, nos muestra el sinsentido de la violencia, esos pasos que se dan antes de cometer el crimen y llegar a una víctima que ni siquiera el asesino conoce. Es una película también arriesgada y tan recomendable como la versión de Gus Van Sant.