domingo, 12 de abril de 2009

In treatment - 1ª temporada (comentario repleto de spoilers)

Cuando me dispuse a ver esta serie, reconozco que me fije más en los nombres de los implicados que en su temática, pero que una vez visto el resultado final, no me arrepiento para nada ya que lo importante es haber visto una serie tan inteligente, tan bien cuidada, con tan pocos medios pero aún así tan elegante, con diálogos contundentes e inteligentes, con muchos silencios que a veces dicen más que dichas palabras. Me creí su primera temporada y esos 43 capítulos de algo más de 20 minutos fueron devorados en un instante. In treatment (En terapia en su título doblado al español) es un remake de una serie israelí titulada Be´Tipul que no he tenido oportunidad de ver pero a la que ya le agradezco haber sido fuente de inspiración (ya veremos algún día si es un plagio literal o no) de Rodrigo García, hijo de Gabriel García Márquez, y de su equipo. Cabe destacar que el tema padre-hijo es algo muy presente en In treatment como causante de algunos de los traumas de los pacientes.


Revisando un poco la filmografía de Rodrigo García, comprobamos que aparte de sus películas, también ha dirigido varios capítulos de series como A dos metros bajo tierra, Big Love, Carnivàle e incluso Los Soprano entre otras, por lo que tiene cierta experiencia en el medio televisivo y eso se acaba notando. Mirando un poco en su filmografía como director de cine, de sus tres películas dirigidas (me falta por ver Passengers, así que hablo de las dos primeras), hemos visto como el hijo del reputado escritor se ha decantado por introducirnos en el mundo femenino, en los temores y las dudas de las mujeres, en su soledad, en sus alegrías y sus amores, en definitiva, en el corazón de estas. Cosas que diría con solo mirarla tenía algo especial mientras que Nueve vidas, película dividida en nueve fragmentos protagonizados por diferentes mujeres, tenía algunos fragmentos de gran intensidad. Ahora pasemos a hablar un poco de la serie que nos ocupa.


Rodrigo García nos introduce en cuatro de las muchas sesiones de Paul (interpretado por Gabriel Byrne) que el psicólogo tiene de Lunes a Jueves. El Lunes se ocupa de Laura (Melissa George), una mujer que trabaja en un hospital, obsesionada con el sexo y enamorada de Paul, que no duda en usar todas sus armas para poner celoso a este cuando sea necesario (liándose con Alex, el paciente que Paul atiende los Martes) o intentando provocar a Paul y ponerlo entre la espada y la pared. También traumatizada por su padre, tuvo una aventura con un hombre cuando era menor de edad lo que la trastocó y la hace comportarse de manera inestable, acaba dejando la terapia porque Paul no se decide y para ella es incómodo verlo siempre de manera tan fría. Al final, Paul se decide a ir a buscarla pero, en el momento de la verdad, acaba huyendo quizá intuyendo que una relación con ella no puede tener mucho futuro.


El paciente de los Martes es Alex (Blair Underwood), que ya he citado antes que tuvo una relación sexual con Laura. Esta casado y tiene un hijo que admira, pero que es muy solitario y se dedica a jugar al ajedrez en vez de tener amigos. Alex trabaja en el ejército y tuvo un ataque por el que estuvo a punto de morir por lo que está de "baja" hasta que se recupere. Alex siempre quiere llevar las terapias a su terreno, como si fuera él el psicólogo y Paul el paciente, lo ataca sin compasión, siempre quiere demostrar que él lleva los pantalones en la consulta. Pero es un hombre asustado, traumatizado por su padre, que fue un hombre duro que mató a su padre (porque no tenía opción) y que se culpa a sí mismo de causar la muerte a bastante gente en una de las misiones del ejército. Solo se siente seguro sobre un avión pilotando, mientras que en la vida real se siente triste y perdido. Acaba muriendo en un vuelo de prueba, después de que Paul le aconseje no volar, pero, por lo visto, puede que dicho accidente sea ocasionado por el propio Alex, que se suicidara haciendo lo que quiere.


Los Miércoles son el único día de paz para Paul atendiendo a Sophie (Mia Wasikowska), una gimnasta a la que comprende y, probablemente, una de las pocas personas a las que Paul está realmente interesado en ayudar y que no duda en tratarla como a una hija. Sophie es una chica que ha intentado suicidarse, también traumatizada por la ausencia de su padre y por la mala relación con su madre a la que culpa. Pone a prueba a Paul, incluso poniendo su vida en peligro en terapia, pero aún así se establece entre ambos una relación especial, con mucha complicidad, aconsejándola todo el rato, mosqueándose cuando le cuenta cosas realmente duras (como cuando se acuesta con un chico durante una fiesta, o la relación que mantiene con su entrenador con el que parece haber tenido sexo siendo menor de edad la chica). La chica acaba perdonando a su madre y culpando a su padre y la vida que este le hizo llevar, unido al trauma de una infidelidad que vio de niña de su padre, y acaba sintiéndose segura en un sitio que no es una barra en un gimnasio, y ese sitio es la terapia a la que acude.


Los Jueves son día para un matrimonio formado por Jake (Josh Charles) y Amy (Embeth Davidtz). Una relación muy, muy difícil, en la que muchas veces parece que el matrimonio obliga a Paul a tomar decisiones que él no tiene que -ni quiere- tomar, y que, pese a que se quieren, no pueden evitar acabar discutiendo, con una gran obsesión por parte de Jake hacía la relación de Amy con otros hombres, especialmente su jefe, que hace que muchas veces Jake se comporte como una celoso sin control vigilando a su mujer hasta en la consulta y siempre intentando hacer ver a Paul que él lleva razón y que su mujer está equivocada y que la consulta no sirve para nada y no hará solucionar sus problemas. Amy también es inestable, y en ella hay también muchos traumas ocultos. La relación se ve marcada por la intensidad y por un final poco feliz para el matrimonio.


Los Viernes es el único día que no vemos trabajar a Paul porque debido a su crisis familiar y al empuje de Laura por tener algo con él, acaba decidiendo ir a terapia de una psicóloga retirada, Gina (Dianne Wiest). En dicha terapia, intenta poner sus cosas en orden pero el desquiciamiento de Paul, y una relación difícil con Gina pone las cosas difíciles, ya que muchas veces Paul se dedica a analizar en vez de a contar sus verdaderos problemas con su mujer, con sus pacientes e incluso con su hija. A algunas de estas terapias acude con su mujer Kate (Michelle Forbes), pero no consiguen solucionar nada, más bien solo sirve para que se echen cosas a la cara una y otra vez hasta que Kate cansada deja de ir y Paul en el último capítulo decide, sin éxito, ir a por Laura y poner fin a un matrimonio roto. Por supuesto, y una vez más, la figura del padre (parece que Paul quiere intentar repetir lo que hizo aquel) vuelve a estar presente.


Serie de mucha intensidad, la primera temporada es recomendable, algo distinto a lo que la televisión nos ofrece (y hay unas cuantas series de mucha calidad). La segunda temporada acaba de comenzar con nuevos personajes y le daré una oportunidad. Solo espero que esté a la altura aunque sea difícil.

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