jueves, 31 de diciembre de 2009

Saga Alien (spoilers)

Desde que en 1979 Ridley Scott dirigiera una de sus primeras películas, basada en La línea de sombra de Joseph Conrad y el que es, probablemente, el mejor trabajo de toda su filmografía, la saga Alien ha contado con muchos fans, con varias continuaciones (más un par de cruces con el Predator que tantos apuros hizo pasar al bueno de Arnold) dirigidas por James Cameron, David Fincher y Jean-Pierre Jeunet respectivamente, tres directores con mucho prestigio (aunque Fincher dirigió la tercera antes de conseguir el prestigio que le dio Se7en y Jeunet antes de Amélie aunque sus dos anteriores trabajos - Delicatessen y La ciudad de los niños perdidos- le habían puesto en el mapa). Los cuatro directores supieron meter su visión y sus estilos personales dentro de las películas, darles continuidad, que no se parecieran una a otras aún manteniendo las características principales de la saga.




En la primera Ridley Scott, repartía minutos entre todos los personajes, Sigourney se mantenía en la sombra en su inicio hasta que a medida que avanzaba la película se convertía en la protagonista principal junto al "pequeño invitado" y acababa siendo la única superviviente del Nostromo (junto al gato). También es la que mejor ha mezclado ciencia-ficción con terror psicológico y la que mejor ha tratado a sus personajes, pues sin hacer un retrato psicológico de cada uno si que se ahonda en la personalidad de cada uno con mucho acierto.
En la segunda, James Cameron continuó donde acabó la primera pero prevaleciendo esta vez la acción. En su comienzo en el hospital con Sigourney y el gato parece que va a seguir la senda de la primera, pero cuando Ripley se encuentra por primera vez con el cuerpo de marines, rumbo al planeta donde encontraron al primer alien que ahora se encuentra habitado, por lo que éstos se pueden reproducir saliendo del estómago de los humanos, sabes que pronto va a tirar por otra dirección. Además aparecía la Reina Madre que puede reproducirlos y ya había varios aliens campando a sus anchas. También cabía destacar ese instinto maternal de Ripley con la niña que se encuentran allí.




La tercera, con David Fincher al mando, es una vuelta a la primera, esta vez ambientada en una cárcel. Es la única de la saga en la que Sigourney está rodeado de hombres, ya que es la única actriz de la película (tan solo una aparición de la niña de pocos segundos al inicio que no va a más) y en la que se muestra la atracción entre Ripley y el alien debido a que ella lleva dentro una Reina Madre e incluso se llega a mostrar el deseo sexual de la teniente con el médico de la cárcel. Aunque resulta vibrante y el comienzo está muy bien, cuando comienzan la caza del alien, con esas largas persecuciones intentando jugar con el bicho sin mucho éxito, no termina de convencerme, así como la última aparición de otro modelo de Bishop, con esa constante habitual de toda la saga de que la compañía quiere a un alien al menos para experimentar. También es cierto que aunque la película es correcta, aquel fue un rodaje excesivamente complicado y en el que se deshechó mucho del material que David Fincher había rodado, por lo que la película quedó mutilada, lo que rebajó la calidad final de la película. Hay algún director´s cut, pero la película completa tal como la quería el director, con una duración superior a las 3 horas, no llegó a salir y se resintió la trama, que tenía algunos agujeros por eso.
En la cuarta, Jeunet añade algo que no tenían las anteriores: dosis de frikismo y personajes muy extravagantes. También es la más violenta y empiezan a entrar en juego cosas como los clones o la mezcla entre humanos y aliens. Pero es la que más se sale, a mi juicio incluso por encima de la de James Cameron, del género del terror para hacer una mezcla entre ciencia-ficción y acción y es la menos arriesgada. En esta cuarta parte, unos científicos logran lo que La Compañía intentó conseguir durante varios años: tener -aparentemente- atrapada a una Reina Madre y a los aliens que va reproduciendo ésta. Consiguen uno clonando a Ripley y a su vez al pequeño bicho que lleva dentro. Luego termina saliendo el bicho que aparece en la última imagen de esta entrada, que ve en Ripley a su auténtica madre. Puede parecer la película más imbécil de la saga, pero realmente el exceso de Jeunet le va bien a la saga, quizá no llegue a la calidad de las anteriores pero sí que la rejuvenece y realiza una película muy entretenida aunque en varios tramos se eche en falta algo más.




A lo largo de la saga, hemos visto a Ellen Ripley combatiendo eternamente contra los aliens, hemos visto como han pasado los años (entre película y película pasan un porrón de años pero como ella está crionizada no los nota), hemos visto su instinto maternal en la segunda y en la cuarta y hemos visto sus braguitas entre otras cosas. También su relación con los robots que salen en cada película, otra constante de la saga.
En la actualidad están preparando la precuela con Ridley Scott asumiendo de nuevo la dirección. Ridley, actualmente, está a años luz de cuando dirigió la primera entrega o Blade Runner pero habrá que confiar en él. Tampoco ayuda que parece que va a ser la primera película en la que no tengamos a Ripley. Quizá haga un cameo como mucho. Ya veremos como se le da.


martes, 29 de diciembre de 2009

Ninja Assassin

James McTeigue es un tipo que lleva ya muchos años colaborando con los hermanos Wachowski. Ya en la primera entrega de Matrix trabajó con ellos como asistente de los directores y desde esa película han colaborado en todo lo que han realizado: con las secuelas de su famosa saga y con la adaptación Speed Racer dirigidas por los hermanos. También con las películas que McTeigue ha tenido la oportunidad de dirigir: primero, bajo la tutela de los Wachowski, realizó la adaptación de V de Vendetta, basada en el sensacional cómic de Alan Moore que se encargó de realizar contundentes críticas al guión y que dividió al público entre los que la encontraban una cinta fascinante con los que solo veían fascismo puro y duro, y más tarde rehaciendo Invasión de Oliver Hirschbiegel, tercera o cuarta adaptación de La invasión de los ladrones de cuerpos con Nicole Kidman de protagonista. Siempre bajo el amparo de los Wachowski.
Ninja Assassin no es una excepción. Y estar con ellos, es tener que seguir el estilo que ellos marcan, hacer concesiones a tu manera de dirigir para ajustarse a la de ellos. En Ninja Assassin esos excesos de los que suelen hacer gala ambos se notan especialmente en algunas peleas, donde el excesivo uso de la cámara se hace algo pesado pero que por lo general no aleja a la película de su propósito que no es otro que el entretenimiento puro y duro.




Ninja Assassin no es una gran película pero McTeigue sabe desde el principio que es lo que quiere. Se agradece que se recuperen este tipo de cintas tan ochenteras, se agradece la estética de cómic y también su brutal violencia, parecía más una película destinada a otro tipo de público para el que no es muy recomendable. Quizá eso es lo que más me guste, que Ninja Assassin está filmada como el típico manga japonés pero americano y con actores reales. Sobran varios entrenamientos al principio del protagonista para lucir músculos. La investigación de la periodista no es gran cosa y está llena de tópicos. El guión es un poquito malo, con exceso de flashbacks no siempre bien integrados. Cuando se ponen a pelear los ninjas, a pesar de los excesos heredados, es impresionante, entretenidísima y vibrante especialmente en la última pelea. Bien es cierto que la pelea que hay en la mitad de la película, que debería ser "la escena de la película", agota bastante por su estilo. Pero tampoco le puedo pedir más a una cinta que no me lo va a dar. Simplemente sentarme, relajarme e intentar disfrutar de su vibrante acción.


lunes, 21 de diciembre de 2009

Avatar

Avatar supuestamente es de esas películas que dan lo que prometen. Como acabo de decir, supuestamente. A mí no me lo ha dado. Yo no esperaba que un director tan respetable como James Cameron que nos ha dado películas de acción increíbles como Terminator o Aliens se fuera a convertir de la noche a la mañana en Roland Emmerich. Es una pena que directores que le dieron vida a ese género como el mismo James o John McTiernan anden de capa caída, uno perdido entre su ego y el otro entre delitos. Y James Cameron nunca ha sido un director de grandes historias, pero sí un director que con muy poco ha sabido realizar cine muy convincente dentro de un género donde la caspa estaba al orden del día. Y en Avatar, por muy espectacular que sea, por muy bien que estén filmadas las batallas, no veo rastro alguno del James Cameron que un día me hizo disfrutar como un niño.




Con Avatar tengo muchos problemas. James Cameron se vale demasiadas veces de los efectos para colarnos imágenes que no tienen mucho sentido en la película, simplemente porque visualmente son muy potentes y para mostrar hasta donde ha llegado con la tecnología, y lamentablemente se recrea en eso constantemente. Si fuera cosa de una o dos veces no molestaría. El problema es que lo hace durante toda la obra y no sirven para nada. También se le puede sumar el poco acierto en la elección del protagonista, un Sam Worthington que con su poquita presencia en pantalla -todo lo contrario que Sigourney o que, antaño, Arnold- se encarga de sacarte de la película a cada segundo. El guión va de más a menos y no me importó mucho de lo estereotipados que están los personajes, es una historia bien sencillita que James Cameron parece querer hacer compleja sin necesidad y en la que se acaba perdiendo bastante entre humanos, alienígenas, árboles y demás. También resulta muy criticable por ser excesiva y agotadora en casi todos los aspectos: en duración, en sentimentalismo barato e incluso, por momentos, en su citado apartado visual aunque sea deslumbrante. Cuando se te pasa la novedad y James Cameron debe de sorprender con otras cosas que no sean lo puramente visual, no sabe por donde tirar. El mensaje ecológico ni me va ni me viene. Ahí está y desde luego que podría haberlo desarrollado de alguna manera mejor, pero bueno, ni tiene gran profundidad ni me molesta demasiado.
Lo mejor de Avatar son las escenas de acción, no podría ser de otra manera, tiene dinero y es una persona que sabe rodarlas como nadie. Ahí Avatar resulta entretenida, también es cierto que en esos momentos Cameron no tiene que preocuparse demasiado de sus personajes y sí de dar un espectáculo increíble. Y en eso no falla. Aunque lo cierto es que la última se me acabó haciendo algo pesada, pero tampoco demasiado. Aun así, me resulta insuficiente tan poco para tanto proyecto.




Esperemos que en el futuro le vayan mejor las cosas. O que a medida que vuelva a coger el ritmo de trabajo, y no tirarse un montón de años sin dirigir, vaya a más y recuerde lo que en un día le hizo ser un director muy respetado, que sabía mezclar auténtico entretenimiento y calidad. Avatar puede ser una película que contente a mucha gente, que resulte muy entretenida para el público, que se pueda destacar la manera en que está filmada. A mí ni me impresiona como está dirigida ni me parece excesivamente entretenida más allá de momentos sueltos.
Todo eso puede ser destacable, pero por desgracia, no es lo único importante hoy en día y sino que se lo digan a Michael Bay. No los comparo, solo por el cine que ha realizado James Cameron anteriormente son incomparables, pero con Avatar tengo la impresión de que es una película que no ha sido dirigida por el tipo que realizó Terminator, Aliens, Abyss, Terminator 2 y Mentiras arriesgadas. Películas técnicamente intachables pero con un toque especial, que no superditan todo a lo estrictamente visual. Avatar lo hace. Y podría no ser algo malo si la película además de un producto lujoso, tuviera calidad no solo en las batallas.


sábado, 12 de diciembre de 2009

Planet 51

Lo primero que cabe destacar es algo que nada tiene que ver con la película: los niños son mucho mejores espectadores que adolescentes y ancianos. También que muchos adultos a los que deberían tirotear en medio de la sala. Ninguna queja he tenido este año viendo Planet 51, Up o Los mundos de Coraline en cines, en una sala repleta de niños, y que cuando más se les oye es antes de comenzar la película. Pese a eso, no he disfrutado mucho de Planet 51. Se le puede reconocer que visualmente es muy buena, la animación es de gran nivel y es de agradecer que aquí ya podamos realizar ese tipo de productos -bien apoyados por los yankis- y que se siga en esta senda, probando en el terreno de la animación. También se puede decir que Planet 51 es entretenidilla, aunque a mí más allá del principio, el resto no me lo haya parecido demasiado. Más bien, ya sea por reiteración, porque los personajes me han atraído más bien poco o, principalmente, por su tipo de humor, se me ha acabado haciendo bastante pesada.




Hasta la llegada del astronauta, disfruto un poco del retrato de las costumbres de los habitantes del planeta pero tras el correcto gag de su llegada que acaba agotando ya que está estirado hasta límites insospechados (otro de los defectos de la película, no saber cuando acabar un gag, cuando alargarlo y cuando pueden dar juego o no), poco a poco se me va yendo cuesta abajo la película, me cuesta soportar a los personajes, la típica relación de amistad entre el astronauta y el chico es tan obvia como facilona, la relación de amor también, todo es muy típico algo que no molestaría demasiado si los gags no se tornaran como demasiado simplones, como para solventar la papeleta, sacar unas cuantas sonrisillas a los chiquillos y poco más. Intentan también contentar a un público más adulto pero el material que hay en ella me parece que es insuficiente para estos, al menos hablo en mi caso. Y tampoco le pido mucho más, simplemente que se elaboren un poco más las situaciones, que aparte de contentar a los niños, piensen en el público adulto y también en no estar constantemente tirando de homenajes simplones. Claro que es el guionista de Shrek y se nota para lo malo. Después de verla, me parece que Planet 51 es una oportunidad perdida, puesto que su punto de partida resultaba brillante y su inicio esperanzador. El lince perdido, por citar una cinta de aquí, me gustó muchísimo más, más sencilla, más humilde, más pequeña y más entrañable.


sábado, 5 de diciembre de 2009

Bad Lieutenant: Port of Call New Orleans (con spoilers de la original y el remake)

No hace mucho tiempo vi la primera versión dirigida por Abel Ferrara que sustentaba todo el peso de la cinta a un Harvey Keitel que se tiraba de cabeza para meterse lo que fuera, realizar todo tipo de apuestas, ir diciéndole cosas a las pobres chicas que pillaba en los coches o desnudarse y enseñarlo todo. En esta nueva versión realizada por Werner Herzog, desde la primera escena en la que aparecen Nicolas Cage y Val Kilmer, muy lejos ya de aquellos tiempos en los que cantaba The end, sabes cual es el palo que va a tocar este remake y que aunque no se va a olvidar de las características del original y de coger cosas que allí ya estaban, por ejemplo el tema de las apuestas, aunque en la original estaba más llevado al extremo, si que va a ir más por libre para hablar del descenso a los infiernos de Terrence. Y sabes que Herzog va a tirar por la barrera de lo demencial, desde la interpretación de un Nicolas Cage desatado en estado de gracia, convirtiendo su interpretación en un show en el que todo cabe y la interpretación que hizo en su día Keitel en una caricatura, hasta las situaciones, caimanes e iguanas incluídos, que por puro exceso te van a acabar entreteniendo. Quizá la dirección de Herzog sí sea algo más convencional en algunas partes, pero no hay que olvidarle la fuerza que tiene en algunos momentos, lo entretenida que es, quizá algo larga para tanto exceso eso sí, y que salir airoso con un componente que parecía que lo iba a llevar al ridículo extremo tiene bastante mérito. Ni siquiera cojea con el extremo cambio del final de la película respecto a la de Abel Ferrara, de hecho el momento en el que le van llegando multitud de noticias buenas a Terrence después de todo lo sufrido, es una auténtica maravilla. El de la original era más seco, contundente y mejor, sí, ya que después de todo lo hecho, su personaje no podía acabar de otra manera y Harvey finalizaba como tenía que hacerlo.




Quizá la mayor diferencia que veo entre la original y el remake es que la anterior era mucho más incómoda. Esta nueva versión es muy entretenida y está muy bien ver todos esos excesos que Herzog va metiendo, pero desde luego le falta ese toque que tenía la de Ferrara, esa fuerza para hacer que cada situación sea casi inaguantable, llevadas hasta el límite, que resultaban oscuras, violentas y perturbadoras. Todo eso se pierde en esta nueva versión y es por ello que el remake se encuentra un escalón por debajo de la original. También a fuerza de realizar excesos uno tras otro, la película tiene un buen rato a mitad de película en la que baja el listón, donde tiene menos fuerza, y que ni siquiera tan caricaturizados personajes son capaces de levantar esos altibajos y solo situaciones como el momento de Nick con el personaje de Fairuza Balk sacan un poco la cosa del atolladero. Cuando Herzog se vuelve a meter de lleno de nuevo y Nicolas Cage hace un trato con el traficante que interpreta Xzibit, la película se recupera. Quizá quien merecía menos minutos porque no resulta interesante es Eva Mendes, un par de escenas con Nick y poco más, pero su personaje va acumulando minutos innecesariamente.




Werner Herzog anda ya muy alejado de los tiempos en los que dirigía a Klaus Kinski, aquellas películas tenían un punto de locura, no lo niego, pero también eran de una gran sobriedad y estaban dirigidas con un tacto increíble. Todo eso no lo tiene su versión de Bad Lieutenant. Quizá las ganas de volver a meterse de nuevo en el cine, que nunca lo ha dejado pero que ha tirado más por el documental en los últimos años, o de hacer un cine con más presupuesto, sin sufrir tanto como antaño, bien para subvencionar algún producto más personal o bien porque este tipo de cine es el que le interesa ahora, han hecho que se haya encargado de dirigirla. El caso es que tengo muchas ganas de ver ese producto que le ha producido David Lynch -y en el que puede que haya metido un poco la mano-, y espero que le vaya bien con la adaptación de The Piano Tuner que parece que va a retomar un poco los temás que Herzog ya tocó en los 70 y los 80.


viernes, 27 de noviembre de 2009

The Damned United

Me acerqué a The Damned United con muchas esperanzas de encontrarme ante una buena película para admirar más la figura del carismático Brian Clough. Conforme he ido creciendo, he estado viendo y leyendo comentarios de este señor y cada día me ha interesado más, me informé bastante sobre su persona y vi algunas cosillas de los equipos a los que entrenó, siempre pequeños y empezados desde cero a los que acababa convirtiendo en grandes, excepto la época catastrófica en la que fichó por el antaño todopoderoso Leeds United, que es precisamente la que cuenta esta película, aunque también centrándose en la etapa en el Derby Country antes de sus mayores éxitos y de ganar un par de Champions con el Notthingham Forest. La -muy- sobrevalorada Premier, una liga con un nivel bajo donde se marcan varios goles por jornada solo con un pelotazo desde la defensa y los equipos favoritos se hacen como el Madrid, con muchísima pasta, ya no tiene entrenadores como él. Y más si su sucesor es Ferguson que se dedica a decir incoherencias, a tener enfrentamientos inútiles con los otros entrenadores de la Premier, especialmente Benitez, y con el Madrid y a soltar paridas de los árbitros por pura provocación. A Brian Clough le daba asco Ferguson pese a que éste último admiraba al primero e intentara trabajar con él.




The Damned United aún siendo una película decente acaba decepcionando pues esperabas más intensidad. Michael Sheen lo intenta, pero no es un Clough interesante, se esfuerza por imitarlo y por soltar las memorables perlas en forma de frases que Clough dejó al mundo, pero ni tiene la misma carisma ni parece despegarse mucho de otras interpretaciones del actor, especialmente de David Frost, que en aquella tenía el enfrentamiento con Nixon, y en The Damned United lo tiene con Don Revie, anterior entrenador del Leeds que cosechó éxitos con éste y que acabó entrenando a la selección inglesa, un puesto al que aspiraba Clough pero que por sus polémicas declaraciones fue descartado. Con esa estructura se mete de lleno en la relación de odio entre ambos, en los altibajos que sufre la relación de Clough con Peter Taylor, su segundo hombre y que lo complementaba a la perfección, con el que cosechó sus mayores éxitos antes de deteriorarse su relación, pero The Damned United resulta tosca, atropellada, sin excesivo interés. Sí que resulta interesante cuando muestra el juego bravucón y sucio del Leeds United heredado por Revie y del que Clough, defensor del fair play, renegaba. Cuando se mete ahí me engancha, con el capitán del Leeds Billy Bremner -grande Stephen Graham-, un personaje con un aspecto de macarra de instituto con pinta de tener 40 años y que reparte canela fina a quien se le ponga por delante. Pero cuando sale de eso, no cuenta con gran interés todo lo que vivió Clough en esos años y resulta decepcionante el trato en la relación entre Clough y Taylor. The Damned United se deja ver pero no está en la cima de películas sobre fútbol.




Lo que debería seguir al comentario de The Damned United debería ser un pequeño comentario sobre Looking for Eric de Ken Loach pero ni yo ni los cines de mi ciudad fuimos previsores. Contaba con la cola de Luna nueva pero no que fuera tan grande y menos en el primer pase de tarde y yendo a las 15.30, hora en que se abren las taquillas. Al final no ha dado tiempo a ir al pase de las 16.00, gracias a la gente que va al cine una vez al año a ver el fenómeno de turno y también a que el cine solo ha abierto una taquilla durante un buen rato y cuando han abierto la segunda ya era demasiado tarde, por lo que he tenido que acabar decidiendo entre 2012 o El baile de la Victoria. Como ya me conozco el cuento de 2012 y sé perfectamente que lo que iba a ver poco me iba a gustar y que si tengo que hacerlo prefiero que sea sin pagar, he acabado viendo la de Fernando Trueba. Después de todo lo leído, me esperaba algo peor. Cierto que es muy irregular en su guión, incluso algo deslavazada, pero es un cine arriesgado, diferente y sugerente que podría haber sido maravillosa si se hubieran trabajado más sus defectos y si Trueba hubiera atinado algo más en el componente dramático para intentar emocionar, aunque tiene muchos momentos potentes de ese calado. Y por suerte nos encontramos con un Ricardo Darín convincente. Podría haber sido mucho mejor pero desde luego no es tan desdeñable como se cuenta.


domingo, 22 de noviembre de 2009

Thirst (con spoilers)

Hace ya varios años que Park Chan-wook saltó a la fama y que cada película que ha ido haciendo ha sido esperada por un grupo de seguidores que han tenido que ver sus obras ya sea en cines minoritarios o buscándose la vida por Internet. Thirst no será una excepción, puesto que pese a que el tema de los vampiros esté de moda en la actualidad, esto no es la típica mezcla light de romance, terror y demás como los productos que nos están llegando de EEUU o como la muy endiosada Déjame entrar, una de las películas más sobrevaloradas de los últimos años.
Park Chan-wook viene haciendo lo que ha querido tras triunfar con Old Boy, segunda parte de una trilogía que realizó y adaptación de una novela gráfica que no he tenido oportunidad de leer. Después de ver Old Boy comenzó mi interés por su cine y descubrí la muy interesante Joint Security Area y la fascinante Sympathy for Mr. Vengeance. Lamentablemente, el cine posterior que ha realizado el coreano, salvando el entretenido aunque no demasiado destacable fragmento de Three... Extremes, me ha parecido excesivamente complaciente, con momentos de gran cine, pero sin llegar a las cotas de sus inicios y aunque le reconozco varias virtudes a Sympathy for Lady Vengeance, ésta no terminó de convencerme mientras que I´m a cyborg, but that´s ok me acabó resultando muy cargante. Así pues Thirst la esperaba con reservas, también con la garantía de tener al actor coreano más interesante y reconocido del momento, Song Kang-ho, actor de algunas de las películas dirigidas por Bong Joon-ho - su última película, Mother, ha resultado una decepción enorme pues de ésta esperaba grandes cosas- y que ya había trabajado con Park en Joint Security Area.




Thirst no me parece ni mucho menos mala y su comienzo me recuerda al mejor Park, me parece poderoso, sabe retratar bien el infierno que vive ese cura y su transformación en vampiro. También la relación y la pasión de ese vampiro con la chica. Es más de una hora de pura fuerza, con una atmósfera oscura genialmente tratada, que resulta tensa, que te provoca y que el sexo seco que Park nos muestra está muy bien dirigido. Ese tramo es muy fuerte, bien escrito y dirigido, técnicamente impecable, mostrando una relación tan contundente como apasionada. Y esa fuerza acaba desapareciendo tras la conversión de ella a vampiro. Solo en los últimos 5-6 minutos, con los dos personajes apoyados en el coche esperando a morir, recupera un poco el timón. Pero antes, tras la transformación de ella, empieza la autocomplacencia, comienza una sobreactuación de la actriz principal tan delirante como innecesaria, comienzan los excesos de todo tipo intentando mezclar con poco acierto humor negro, terror, un poco de surrealismo y algo de sangre. Se agradece que quiera hacer algo distinto o que quiera cambiar de pronto el rumbo de la película, pero si hubiera seguido igual o si en ese segundo tramo se hubiera contenido más, la película hubiera ganado mucho y hubiera pasado, al menos, de interesante, que es en lo que se acaba quedando, a notable. Pero Park quiere demostrar que es uno de los autores con más libertad en la actualidad, y que sus delirios tienen cabida en cualquier lado y de cualquier manera y que siempre van a resultar geniales. En esa parte del nudo de Thirst no es el caso y solo resulta destacable a nivel técnico.




Pese a todo, no diría que Thirst no es una película recomendable de ver. Es distinta, es arriesgada, tiene momentos de gran cine y un inicio arrollador. Y aunque luego considere que Park Chan-wook la fastidie y Thirst cojee y se convierta en un producto algo más olvidable, está por encima de la media del género de películas de vampiros, que no suelen ser demasiado buenas. Espero que Park Chan-wook atine con la siguiente, el remake de la muy interesante Arcadia, que no haga una simple copia de la película de Constantin Costa-Gavras y que intente ofrecer un nuevo punto de vista o su visión, esperemos que con menos excesos, de la historia que nos contó Costa-Gavras. El material es perfecto para el director. Ya veremos si nos vuelve a ofrecer algo como sus primeras películas.


sábado, 14 de noviembre de 2009

The Box

No soy fan del cine que ha realizado y escrito hasta ahora Richard Kelly. Es por ello que quizá la etiqueta que le colgaban de ser uno de los mejores creadores que hay en la actualidad me parecía que le venía grande. Le reconozco que tiene inteligencia, que sabe crear atmósferas, pero también que le gusta subrayar más de lo necesario y que se acaba perdiendo en sus propios excesos. Toda esta opinión, bien es cierto, no resulta demasiado válida pues solo había visto una película suya, dos si contamos el guión de "Domino" que dirigió ese pequeño gran hombre llamado Tony Scott. "Donnie Darko" me pareció simplemente interesante, nunca una obra maestra, con ciertos destellos pero que parece que no sea una obra que perdure más allá de la adolescencia, mientras que el guión de "Domino" me pareció infumable. "Southland Tales" decidí omitirla. Así que sin apasionarme Richard Kelly aunque tampoco sin odiarlo, me acerqué a ver "The Box" con ciertos prejuicios que iban infundandos principalmente por sus dos protagonistas. Aunque tras esta película seguiré teniéndolos con Cameron Diaz pese a que la mujer se esfuerza y no realiza un mal trabajo, he de decir que James Marsden sí que me ha convencido y que sumado al buen hacer de Frank Langella, consigue al menos que uno de los personajes principales no caiga en la desidia.




Pese a que "The Box" me haya gustado, sí que le reconozco varios defectos especialmente en los excesos tomados por Richard Kelly que a veces agotan, en que el guión tiene varios altibajos, principalmente de mitad de película hasta el final, y en que parece que la libertad que puede tener Kelly en una película es a medias, porque es mi impresión que la productora ha metido mano o que ha sido el mismo director el que ha quitado algo de metraje haciendo que las cosas queden peor encajadas, sobre todo en ese misterio que rodea al personaje de Langella. Tampoco es que me moleste que se deje en el aire, pero debería haber estado mejor conseguido.
Pero también hay que reconocer las virtudes que posee. El inicio es sobrecogedor, potente, así como la buena recreación de los años 70. Sabe realizar atmósferas, inquietar al espectador, darle cierta extravagancia al conjunto, hacer que el espectador piense cual será el camino por el que puede tirar la película, desligarse de la idea principal y entrar de lleno en las dudas de unos personajes que se verán superados por las decisiones que tienen que tomar. También sabe mezclar drama, terror y ciencia-ficción. Y hay que sumarle que técnicamente "The Box" es intachable donde destaca especialmente la banda sonora, aunque visualmente no es para nada desdeñable.




Puede que "The Box" no guste demasiado al público. A unos por parecerle demasiado enrevesada, por alejarse de esa previsibilidad que incluso yo mismo en un principio le presuponía, y a otros por no seguir la senda de "Donnie Darko" o porque lo que antes les parecía fresco y sorprendente, ahora les resulta torpe, aburrido, sin alma. De todas maneras, yo me encuentro entre el público al que sí que le ha parecido interesante ver algo nuevo, alejado del arquetipo, que salta de lo convencional y se arriesga haciendo que el espectador se involucre ante una premisa tan aparentemente sencilla. Debo de ser uno de los pocos a los que "The Box", que respira imperfección por todos los costados, le gusta más que "Donnie Darko".


sábado, 7 de noviembre de 2009

Celda 211

Mucho y muy bien se está hablando sobre "Celda 211", cuarta película del director Daniel Monzón, que le ha valido muchos elogios y que está siendo considerada como la mejor película dirigida en España en muchísimo tiempo. No sé si lo es, pero desde luego es una película más que interesante y probablemente de lo mejor estrenado este año. La única toma de contacto que tenía con el cine de Monzón fue su anterior película, "La caja Kovak" obra que, si bien no me pareció nada desdeñable, su frialdad y la aparente desgana de algunos actores te acababa sacando no en pocos momentos. Por suerte en "Celda 211" todo está muy cuidado, empezando por dirección y actuaciones que están a gran nivel.




Ya desde principio nos encontramos con una película sin sutilezas, que va a ir al grano. No le hace falta ser sutil porque el mundillo que retrata no lo es. Y aunque ya hemos visto muchas películas de cárceles y con motines, Daniel Monzón intenta apañarselas para no caer en el tópico fácil y para no aburrir en ningún momento. Nos sumerge bien pronto en el motín y le imprime un ritmo bastante elevado, sin dar tiempo a la tregua, y a eso hay que sumarle una puesta en escena bastante conseguida, con un montaje muy bueno. Monzón no deja nada en el aire, se encarga de tratarlo todo y dando credibilidad a un hecho tan increíble como que un funcionario que va a trabajar allí se quede atrapado con los presos y se tenga que hacer pasar por uno de ellos. Ni siquiera lo empaña el hecho de no ser ni siquiera su primer día de trabajo sino el anterior para ir viendo como está todo. Sí que puede hacerlo un poco el hecho de tener a la mujer embarazada fuera, pero bueno, uno lo acaba soportando. Todo eso podría haber endulzado el tono de la película y en algún momento lo hace pero Monzón es muy listo. La crudeza que vive dentro el chico, solo puede ser tratada con la misma crudeza fuera y salvo los flashbacks innecesarios en los que muestran juntos a la pareja, el resto, aunque sea poco, sigue esa tónica. Por suerte, al final el mencionado ritmo como en intensidad "Celda 211" ofrece mucho, te atrapa y no te suelta, vives agarrado en la butaca todos los hechos, lo que puede llegar a hacer el personaje de Resines, los negociadores para intentar solventar la situación y todo el tema de los presos dentro, de ver hasta donde son capaces de llegar si a Malamadre o a alguno de sus hombres se les toca mucho la moral.




A todo esto le sumas unos actores en estado de gracia entre los que caben destacar a un Luis Tosar, que maneja el tono de voz de su personaje con una maestría que ya quisieran muchos y que da miedo, te hace reír, resulta complice, y a Antonio Resines, que cuando se pone, es capaz de ser un actor que borda sus persojanes. El papel de guardia cabrón, pese a que pueda estar muy visto, resulta solvente y creíble en manos de Resines. Se le puede criticar negativamente algún personaje secundario (especialmente de algunos guardias) o la evolución del personaje principal que, pese a todo, está justificada. Y el guión del propio director y de Jorge Guerricaechevarría lo narra todo con nervio, utiliza bien el tema del terrorismo que hay dentro y que podría perjudicar a la obra. En definitiva, "Celda 211" es una obligada visita al cine.


domingo, 1 de noviembre de 2009

Semana de Halloween

La huérfana (Orphan): Con algún spoiler


Con "La huérfana", Jaume Collet-Serra ha dado un pequeño paso, demuestra que ha evolucionado en su manera de tratar el terror desde "La casa de cera" que tenía un par de momentos angustiosos pero también esos tópicos de los que no sabía desprenderse, más los típicos pseudoadolescentes que te acababan cargando. Tras el paréntesis que supuso la realización de la segunda parte de la fallida saga "Goal", con "La huérfana" regresa al género del terror. Serra demuestra que ha mejorado en saber suministrar mejor la tensión, en jugar con los personajes, en que esos tópicos de los que suelen abusar las películas de terror estén mejor tratados, en saber introducirse mejor en la historia desde su comienzo y no hacer el típico principio que en vez de crear la situación parece que estén estirando el chicle sin más. También cuenta con mejores actores y se nota. Pero aunque en esos aspectos ha mejorado, quizá a la hora de narrar aún debe mejorar y mucho. Tiene muchas lagunas, la historia podría tratar mejor algunas situaciones como la relación entre los dos padres, tras la adopción de la niña y su posterior comportamiento con uno y con otro, más allá de la incredulidad del personaje de Peter Sarsgaard hacía su mujer. Y si trata bien algunos tópicos, otros están de más, bien es cierto. Como el tema del alcohol que compra el personaje de Vera Farmiga y luego se utiliza tras la escena del coche sin ser absolutamente necesario. Está a veces todo tan calculado que no da lugar a mi adorada imperfección, algo que me apasiona dentro del cine. Pero aún resultando fría y aunque la resolución de la trama baje el nivel, "La huérfana" es una opción bastante válida y que cumple con su propósito. Resulta entretenida, sin más.




Zombieland:


"Zombieland" es el debut en la dirección de Ruben Fleischer y desde el principio hay que agradecer que tanto él como los guionistas no se anden con rodeos y comiencen fuerte la apuesta. Con "Zombieland" lo que Fleischer quiere ofrecernos son algo más de 80 minutos de puro delirio, donde la mezcla entre comedia, terror y acción dé sus resultados en todo momento, bien es cierto que "Zombieland" tiene poco de terror y mucho de comedia pero aún así funciona gracias a que el director imprime un ritmo muy elevado, sin dar descansos ya que los aparentes tiempos muertos que pueda poseer la película, en absoluto lo son. Y el film funciona gracias a la química existente entre las dos parejas que nos encontramos en la película, primero el entrañable pringadete de Jesse Eisenberg junto al siempre genial Woody Harrelson, y un poco más tarde la guapísima Emma Stone con la tierna Abigail Breslin. Ellos cuatro consiguen que el ritmo imprimido por el director no baje, que exista una gran complicidad, que el humor no resulte estúpido y que los excesos que pueda poseer resulten atractivos. "Zombieland" no es una gran película, pero es un entretenimiento de lujo. Y para rematar el cameo que realiza un conocido actor es sencillamente genial. Siempre es un placer verlo en pantalla y más aún si está tan divertido como en la película que nos ocupa.




Trick 'r Treat (Truco o trato):


Probablemente de las tres películas aquí comentadas, si había depositado esperanzas en alguna de ellas era en "Trick 'r Treat" y es por ello que la decepción que me he llevado tras videarla, que diría Alex DeLarge, ha sido bastante grande, pues aún sin esperar una obra maestra, si que esperaba, tras comentarios leídos e imágenes y trailers vistos, una buena película y por desgracia "Trick 'r Treat" tiene pocas cosas donde rasgar, pocos detalles que puedan resultar destacables debido a que la cinta de Dougherty acaba naufragando en un pozo negro en el que pocas cosas tienen sentido, todo resulta pueril, se confunde un estilo gamberro con un infantilismo de primera clase, el director no tiene ni idea de enlazar cuatro historietas que para colmo están mal contadas y cuentan con unos personajes que superan cualquier nivel de imbecilidad y a los que esperas ver morir de la manera más cruel posible. Es una auténtica pena porque todo hacía preveer algo interesante, la premisa que tenía, algunos actores que aparecen, parecía que se iba a recuperar el buen gusto por hacer una película de terror de las de antes dejando atrás la estupidez, pero una vez vista no solo no deja atrás todo eso sino que Dougherty lo potencia y acaba ofreciendo una estupidez que ni siquiera resulta entretenida. Una lástima. Igual de lamentable que la inquietante niña de "El piano" desde que se metió en "True Blood", donde tiene que tirar de desnudos para ofrecer algo, se haya convertido en una actriz tan lamentable.


domingo, 25 de octubre de 2009

La edad de la inocencia (con spoilers)

Dentro de la filmografía como director de Martin Scorsese, esta adaptación de la novela de Edith Wharton siempre ha sido menospreciada, colocada un escalón por debajo de sus obras mejor consideradas y que con ella el director había tocado un género que no era el más adecuado para su estilo. No estoy en absoluto de acuerdo, pues aparte de considerarle un director que puede tocar varios géneros (biopics, dramas psicológicos, cine de mafiosos, comedias), considero que "La edad de la inocencia" no es una película tan alejada del cine que suele dirigir. De hecho, como ya ha hecho en otras películas como "Taxi Driver" o "Al límite", es un retrato de la ciudad y la sociedad de New York, cambiando que en aquellas el retrato era de las oscuras calles de la ciudad, retratándolas casi siempre por la noche y sacando lo peor de ellas, mientras que en "La edad de la inocencia" también saca lo peor pero esta vez de una sociedad más elitista, de los conocidos como burgueses, para una vez acomodado en dicho grupo, hablar con serenidad y talento de lo que Edith Wharton hablaba en su novela, de hipocresía, de sentimientos a flor de piel, de la contención de estos, de la manipulación.




Para ello se sirve de tres personajes que son la clave de la obra: Newland, May y la condesa Olenska interpretados por Daniel Day-Lewis, Winona Ryder y Michelle Pfeiffer respectivamente. En esos personajes se dan las características que he citado antes, la condesa Olenska es una mujer que se considera libre y que actúa como tal, no atiende a las supuestas "normas" (por así decirlo) que se daban en aquella época, no le importan los rumores, ni ser la típica mujer que parece que vive solo para casarse con algún miembro de la alta sociedad o algún "hijo de..." del que no está enamorado y vivir entre fiesta y fiesta. Su personaje representa la libertad, el amor, la pasión por hacer lo que quiera y cuando quiera aún a riesgo de ser juzgada por ello por la hipocresía existente.
Newland se encontraría entre una mezcla de ambos grupos en las que se acaba imponiendo el más elitista por temor, va a seguir las normas, va a contener sus sentimientos hasta límites insospechados, si quiere algo no va a poder cogerlo por temor a perderlo todo o a ser juzgado, pese a la admiración y el amor que le despierta la condesa siempre va a actuar en contra de sus sentimientos. Él entiende lo que la condesa hace y la apoya en eso, de hecho, la ayuda en temas judiciales pero a la hora de vivir su -supuesto- romance, nunca da la cara y siempre hace todo por la espalda, siempre que quiere ver a la condesa busca excusas o tiene que hacer viajes a otras ciudades.
En cuanto a May, la prometida de Newland, representa a la chica "aparentemente" ingenua, enamorada y que parece no enterarse de nada. Parece que no se entera de nada pero vaya que si lo hace, y al final gracias a estratagemas que se daban con frecuencia en aquella época en la burguesía, consigue retener a Newland hasta su muerte e incluso hasta más allá, puesto que Newland jamás tendrá el valor de traicionarla después de la muerte de ésta. Vemos como la chica "aparentemente" ingenua lo que hace es convertir al hombre al que ama en el chico ingenuo, en aquel que no sigue a su corazón sino a las reglas.




Todo esto retratado inteligentemente en el guión, se une a la más que brillante dirección de Scorsese, que plasma a la perfección la intensidad que se respira, esa relación que no puede darse y que muchas veces se basa más en miradas, gestos y cortas conversaciones que en vivir el romance como una pareja enamorada. Scorsese se centra mucho en lo técnico para la representación de la época que está retratada excelentemente, todo acompañado de una narradora con la voz en la versión original de Joanne Woodward, desde el vestuario o el maquillaje hasta la dirección artística, el montaje o la fotografía. Raya el sobresaliente en todos esos aspectos la película, la dirección de Scorsese resulta elegante.




Supongo que se le podrán achacar unas cuantas cosas y en alguna puedo estar de acuerdo en parte, pero no en todas. Por ejemplo, puedo estar de acuerdo en que la narradora hay veces que está de más, aunque cumpla bien con su función o que la película pueda resultar en algunos tramos aburrida, aunque a mí no me lo pareció. Me fascinó, y aunque muchas veces tienda a inflar las películas de un director que me apasiona tanto como Scorsese (sobrevaloré y mucho en su momento "The departed" cuando la vi en el cine y eso que ya había visto "Infernal Affairs"), no creo que con la cinta que nos ocupa sucediera eso. Es una obra fascinante, violenta, romántica, inteligente. Ya me gustaría que todos los dramas románticos de época tuvieran tanta calidad como la tiene "La edad de la inocencia".


sábado, 17 de octubre de 2009

Trust (SPOILER)

El video son los últimos 7 minutos de película. Sobran las palabras, con ver este video (si ya has visto la película, claro) no es necesario ni realizar una crítica.

domingo, 11 de octubre de 2009

The unbelievable truth (La increíble verdad)

Cinta que supuso el debut de Hal Hartley, que hasta ese momento se había fogueado a base de cortometrajes y mediometrajes, con la que comenzó su andadura por el cine independiente, teniendo gran éxito en Sundance, permitiéndole proseguir con su carrera y hacerse un hueco en el cine, con películas con las que sin tener mucho dinero para hacerlas sí que se veía bastante talento a la hora de reflejar situaciones y de crear personajes. Hartley es pesimista, siempre crea personajes que tienen algún tipo de limitación, no son personas inteligentes, son personas muy desesperanzadas que parecen no encontrar su lugar en el mundo, pero que acaban encontrando un tipo de tabla de salvación en otra persona, la única con la que realmente se sienten a gusto y pueden mostrarse tal como son sin ningún tipo de temor.




Ya en "The unbelievable truth", de algún tipo de modo la hermana mayor de "Trust", Hartley comienza con ese realismo sucio que tan bien se le da retratar, con esos contrastes entre personajes diferentes pero que se necesitan, una chica de vuelta de todo que quiere estudiar en una universidad pero que su padre, bien por limitación de dinero, por tenerla controlada o por ser muy egoísta, la intenta retener y que la chica cumpla los deseos de él aunque ésta se lo ponga difícil, y un tipo que acaba de salir de la cárcel y solo busca tranquilidad, tener un sitio donde trabajar e ir tirando. A medida que avanza la cosa, Hartley muestra bien claras las cosas, dos personas que se quieren pero que por alguna cosa u otra parece que ellos no pueden acabar juntos, que siempre ocurrirá alguna cosa que limite la relación, ya sea el padre de ella, los celos o la progresión que toma el personaje de Adrienne Shelly. A Hartley se le da bien hablar de padres que explotan a sus hijos, que los tratan como si fueran sus dueños (la relación entre Martin Donovan y John MacKay primero y de Adrienne Shelly y Merritt Nelson después en "Trust" también es muy reveladora), de personas que quieren enfrentarse al mundo, de otras que tiran la toalla y dejan que la realidad les atice en la cara.




En cuanto a la carrera del director hay que decir que la formula le iría bien a Hartley con las siguientes películas, y aunque en "Amateur" rebaje el nivel, resulta digna y tiene cosas interesantes. Pero tras "Flirt" comienza un ciclo de irregularidad en su cine, la pedantería entra para colocarse como un elemento más y se hace muy habitual, y aunque sus siguientes películas tienen detalles de interés, nunca llegan a ser lo mismo que sus primeras obras y algunas incluso te provocan la más absoluta indiferencia. Aún así, "Henry Fool" es una película muy purulenta, que funciona, que te turba, que resulta desagradable pero fascinante. Pero ni "El libro de la vida" tiene interés, resulta vacía de contenido, ni "No such thing" es la sátira inteligente que el director cree. "The girl from Monday" resulta una distopía irregular aunque se deja ver, mientras que con la secuela de "Henry Fool", titulada "Fay Grim", Hartley da una vuelta de tuerca y ese realismo sucio solo lo posee en alguna ocasión, de hecho hay mucha elegancia en esta obra aunque resulte ser un thriller que intenta homenajear a otras películas emblemáticas del género pero que no te cuenta nada de interés ni lo hace con demasiado brillo. Espero que Hartley vuelva a tener el brillo de su primera etapa.
Como curiosidad, en "The unbelievable truth" aparece la directora de cine Kelly Reichardt, una mujer a tener muy en cuenta gracias a películas muy recomendables como "Old Joy" o "Wendy and Lucy".


domingo, 4 de octubre de 2009

Whatever Works (Si la cosa funciona)



Muchos siguen queriendo jubilar o enterrar a Woody Allen. Y él sigue a lo suyo año tras año dirigiendo una película como un reloj. Pese a las críticas de que su cine ya no tiene la chispa que tenía allá por los 70-80. Su anterior trabajo, "Vicky Cristina Barcelona", se llevó muchos palos por aquí, muchos de ellos demasiado desproporcionados. Vale, la película no era ninguna maravilla pero estaba bien y se pasaba un buen rato con ella. Igual que con el cine que había hecho antes, siendo la más floja de las que había dirigido "Scoop".
Y con "Whatever Works", Woody Allen demuestra que aún tiene mucho por dar y que sigue haciendo disfrutar al público como solo él sabe, que no se le ha olvidado ese cine que hacía antaño. Como dice Boyero, uno de los pocos lujos que tenemos hoy en día es poder disfrutar de la película anual de Woody, el año en que ya no lleguen las películas que realiza serán peores años para esto del cine. Y será cuando los que critican ahora se darán cuenta de lo que habremos perdido. Lamentablemente.




En esta ocasión, Woody se alía con Larry David, comediante de primera que ha demostrado su talento en televisión. Allí creó "Seinfeld" y actualmente es la mente pensante de "Curb your enthusiasm" que también protagoniza, serie que aunque pueda resultar algo repetitiva, tiene unos puntazos geniales, con ese Larry David llevando la contraria a cualquier ser humano, llevando cada nimio detalle hasta ese punto donde la otra persona acaba por estallar. En "Whatever Works" su personaje es una mezcla del mismo personaje que interpreta en la serie más el personaje que siempre ha interpretado Woody Allen, y se nota que si hay un heredero de Woody Allen ese es Larry. Hace la película suya cuando quiere, demuestra que es capaz de enganchar al público y de controlar un montón de gags en pocos segundos, sabe representar como nadie el pesimismo patético de un tipo huraño, misántropo, de vuelta de todo, enfrentado y enfadado con todo el mundo. Woody Allen sabe, además, aislarse de Larry David cuando debe, que no se llegue a hacer cansino.
Y eso lo consigue, especialmente, gracias al personaje de una Patricia Clarkson que aparece a mitad de película a revolucionarlo todo. Y lo consigue, tiene gracia y talento. Y Ed Begley Jr. cuando aparece también dinamiza la cosa bastante bien. Los padres del personaje de Evan Rachel Wood se complementan bien y ayudan a llevar mejor la trama. En cuanto a Evan Rachel, se complementa bastante bien con Larry David pese a la diferencia de edad. Maneja con sobriedad ese personaje que muchas veces no sabe ni de lo que habla, que no se entera de la mitad de las cosas, que se deja llevar por el entrañable carácter de Larry y que está algo exagerado en algunas ocasiones especialmente a la hora de hablar (algo en lo que influye el doblaje, quizá en vos hable de esa manera pero seguro que queda bien, doblada suena excesivamente exagerada), pero la chica cumple sobradamente con su trabajo.




Si a eso le sumas la buena mano de Woody Allen dirigiendo, que se nota que el guión llevaba ya muchos años, desde que dirigió sus obras más representativas, en sus manos y que el final no es precipitado como en sus últimas películas (los de "Scoop", "El sueño de Casandra" y "Vicky Cristina Barcelona" lo eran demasiado), que no parece forzado sino mucho más natural, hacen de "Whatever Works" una experiencia disfrutable. Woody habla de lo que sabe, se pone cínico, crítica todo lo que puede a la religión, tiene todas esas características que bien había seguido tratando (la genial obsesión con las armas en "Todo lo demás").
Una muy buena película, lo mejor que ha dirigido Woody Allen en bastantes años, en mi opinión desde la infravalorada y deliciosa "Acordes y desacuerdos" (sin menospreciar "La maldición del escorpión de Jade" ni "Match Point"). Woody, espero a la siguiente. Y que sigas demostrando que siendo mejores o peores tus películas, éstas acaban siendo de lo mejor estrenado cada año.


domingo, 27 de septiembre de 2009

Gordos (spoilers)

Tras la sobrevalorada "Azuloscurocasinegro", llegó hace unas semanas "Gordos", la nueva propuesta de Daniel Sánchez Arévalo. La película que nos ocupa, nos pone en una terapia formada por varias personas con sobrepeso de las que nos van contando sus vivencias personales: una informática que no sale de casa y con un novio fuera, una beata con una peculiar relación con su novio, un padre de familía con unos hijos locos de atar y un presentador homosexual. A ellos se le suma el psicoterapeuta y su mujer. Aunque "Gordos" es una película irregular, con varios altibajos, que parece que en muchos momentos quiere abarcar más de lo se puede permitir y que también, como el tema que la película trata, todo el proyecto tiene demasiado peso, algo que se nota, hay en ella cosas muy interesantes, escenas muy bien tratadas, unos cuantos personajes bien llevados y bien interpretados, diálogos interesantes, historias algo deslavazadas pero de mucho interés.




La película se divide inteligentemente en varios capítulos que nos va presentando un muy delgado Antonio de la Torre antes de aumentar el peso y promocionando unas pastillas para adelgazar, para después de dicha presentación meterse en las distintas fases que tienen que seguir esos personajes que van engordando o adelgazando a lo largo de la película. Ese adelgazamiento tiene que ver mucho con la felicidad que están obteniendo durante el metraje de la película. Cuando la beata empieza a tener sexo es cuando comienza a adelgazar, luego lo deja con su novio y vuelve a engordar, cuando Antonio de la Torre vuelve a esconderse en el armario y a empezar una relación con la mujer de su antiguo socio también. No así como el padre de familía que tiene que aguantar a una mujer que le puso los cuernos y a unos hijos intolerables por lo que engorda. Para finalizar, también está bien llevada la relación entre Roberto Enríquez y Verónica Sánchez, la perdida del deseo por parte de él mientras ella está engordando por el embarazo, y que para él es como si se estuviera llevando el trabajo a casa.




Me ha gustado "Gordos" sin apasionarme, pero sí que me parece una propuesta interesante e inteligente, que se encuentra unos escalones por encima del debut de su director, que me dejo más bien frío pese a los buenos comentarios que se iban diciendo sobre ella. Pero ante todo, se demuestra que Daniel Sánchez Arévalo, en ambas propuestas, tiene talento para esto y muchas cosas por contar, que puede arriesgar en las formas y por no darle todo mascado al público. Espero que siga optando por ese camino durante muchos años y siga demostrando que con entusiasmo y ganas de aportar algo nuevo, el cine español no puede reducirse a los dos temas de siempre que suelen tratar -salvo algunas excepciones- nuestras películas.