domingo, 4 de octubre de 2009

Whatever Works (Si la cosa funciona)



Muchos siguen queriendo jubilar o enterrar a Woody Allen. Y él sigue a lo suyo año tras año dirigiendo una película como un reloj. Pese a las críticas de que su cine ya no tiene la chispa que tenía allá por los 70-80. Su anterior trabajo, "Vicky Cristina Barcelona", se llevó muchos palos por aquí, muchos de ellos demasiado desproporcionados. Vale, la película no era ninguna maravilla pero estaba bien y se pasaba un buen rato con ella. Igual que con el cine que había hecho antes, siendo la más floja de las que había dirigido "Scoop".
Y con "Whatever Works", Woody Allen demuestra que aún tiene mucho por dar y que sigue haciendo disfrutar al público como solo él sabe, que no se le ha olvidado ese cine que hacía antaño. Como dice Boyero, uno de los pocos lujos que tenemos hoy en día es poder disfrutar de la película anual de Woody, el año en que ya no lleguen las películas que realiza serán peores años para esto del cine. Y será cuando los que critican ahora se darán cuenta de lo que habremos perdido. Lamentablemente.




En esta ocasión, Woody se alía con Larry David, comediante de primera que ha demostrado su talento en televisión. Allí creó "Seinfeld" y actualmente es la mente pensante de "Curb your enthusiasm" que también protagoniza, serie que aunque pueda resultar algo repetitiva, tiene unos puntazos geniales, con ese Larry David llevando la contraria a cualquier ser humano, llevando cada nimio detalle hasta ese punto donde la otra persona acaba por estallar. En "Whatever Works" su personaje es una mezcla del mismo personaje que interpreta en la serie más el personaje que siempre ha interpretado Woody Allen, y se nota que si hay un heredero de Woody Allen ese es Larry. Hace la película suya cuando quiere, demuestra que es capaz de enganchar al público y de controlar un montón de gags en pocos segundos, sabe representar como nadie el pesimismo patético de un tipo huraño, misántropo, de vuelta de todo, enfrentado y enfadado con todo el mundo. Woody Allen sabe, además, aislarse de Larry David cuando debe, que no se llegue a hacer cansino.
Y eso lo consigue, especialmente, gracias al personaje de una Patricia Clarkson que aparece a mitad de película a revolucionarlo todo. Y lo consigue, tiene gracia y talento. Y Ed Begley Jr. cuando aparece también dinamiza la cosa bastante bien. Los padres del personaje de Evan Rachel Wood se complementan bien y ayudan a llevar mejor la trama. En cuanto a Evan Rachel, se complementa bastante bien con Larry David pese a la diferencia de edad. Maneja con sobriedad ese personaje que muchas veces no sabe ni de lo que habla, que no se entera de la mitad de las cosas, que se deja llevar por el entrañable carácter de Larry y que está algo exagerado en algunas ocasiones especialmente a la hora de hablar (algo en lo que influye el doblaje, quizá en vos hable de esa manera pero seguro que queda bien, doblada suena excesivamente exagerada), pero la chica cumple sobradamente con su trabajo.




Si a eso le sumas la buena mano de Woody Allen dirigiendo, que se nota que el guión llevaba ya muchos años, desde que dirigió sus obras más representativas, en sus manos y que el final no es precipitado como en sus últimas películas (los de "Scoop", "El sueño de Casandra" y "Vicky Cristina Barcelona" lo eran demasiado), que no parece forzado sino mucho más natural, hacen de "Whatever Works" una experiencia disfrutable. Woody habla de lo que sabe, se pone cínico, crítica todo lo que puede a la religión, tiene todas esas características que bien había seguido tratando (la genial obsesión con las armas en "Todo lo demás").
Una muy buena película, lo mejor que ha dirigido Woody Allen en bastantes años, en mi opinión desde la infravalorada y deliciosa "Acordes y desacuerdos" (sin menospreciar "La maldición del escorpión de Jade" ni "Match Point"). Woody, espero a la siguiente. Y que sigas demostrando que siendo mejores o peores tus películas, éstas acaban siendo de lo mejor estrenado cada año.


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