domingo, 12 de septiembre de 2010

Malcolm X, Predators y el cine de Satoshi Kon

Malcolm X:


Probablemente esta versión de la vida del polémico Malcolm X sea la película más representativa de Spike Lee por encima de obras como Haz lo que debas o La última noche. Lo más interesante de Malcolm X es como está dirigida, Spike Lee maneja la cámara con mucha soltura y es capaz de mantener el ritmo durante todo su metraje. El camino puede resultar algo agotador y excesivo pero la fuerza de sus imágenes, tanto en los tramos más sosegados como los que más fuerza tienen (su impresionante final), compensan y con creces las más de tres horas que dura la película. No todo es perfecto, tiene tramos más aburridos y que pese a que aportaron ciertas cosas a la vida de este señor, a la película parece perjudicarle sumado a que en cada imagen, en cada plano se le nota la admiración de Spike Lee a la persona real, incluso cuando hizo cosas bastante malas, no tan positivas como defender los derechos de la raza negra. Pero son detalles que se le perdonan al director por ofrecernos una película reivindicable y metódica, un precioso canto a la libertad de las personas. Y eso sumado a la extraordinaria interpretación de Denzel Washington, actor que muchas veces me agobia y me parece sobrevalorado, que no se limita a copiar a Malcolm X sino que se convierte en Malcolm X y está impresionante. Resulta curioso que sus dos papeles que más me gustan sean de este tipo, basados en personajes reales, típicos papeles con los que se pueden conseguir varios premios como el personaje de la película que nos ocupa y el que hizo en Huracán Carter. Malcolm X es una película muy recomendable de ver, si no te molesta su extensa duración, te ofrece cine de bastante calidad.




Predators (Spoilers):


La nueva versión de la mítica cinta de John McTiernan con Schwarzenegger es una película un tanto caótica pero entretenida, aunque esto último a ratos. El punto de partida es sencillo pero eficaz y ciertamente es cuando se van encontrando todos los personajes y van explorando la isla, antes de encontrar a los Predators, cuando la película mejor funciona, cuando más engancha por ver la lucha de egos entre algunos personajes. Todos esos tipos, de lo peor en la Tierra, forman un buen equipo. La violencia y las escenas de acción no molestan, ayudan a hacer avanzar la trama. Sin embargo, Predators tiene un tramo fuera de lugar, aburrido y prescindible y es cuando aparece el personaje de un muy descolocado Laurence Fishburne, que da pie a varios minutos donde la película no se sostiene con casi nada. Luego al final consigue levantar algo el ritmo aunque se acaba desaprovechando el personaje de Topher Grace, entre los desesperantes tics del actor y entre que su sadismo resulta algo light pese a mantener engañados a todas las personas con las que está. Se desaprovecha porque apenas tiene metraje para mostrarlo y solamente consigue engañar en un momento dado a Alice Braga, la que fuera la prostituta ciega en el Ensayo sobre la ceguera que adaptó Meirelles, pero cuenta con muy pocos minutos y enseguida el personaje de Adrien Brody soluciona todo sin que ni siquiera el personaje de Topher Grace pueda matar a la chica de la película. Entre el caos se cuela un duelo a espadas entre un yakuza y un predator que por surrealista incluso acaba resultando curioso por ver quien de los dos es capaz de ganar el duelo.




Satoshi Kon:


La muerte hace unos días del director japonés ha hecho que haga una revisión de su cine en los últimos días. Desde un par de guiones que escribió antes de su debut como director, donde Rosa magnética, dirigida por Kôji Morimoto, muestra ya varias constantes del reputado director japonés y se impone como uno de los mejores trabajos donde Satoshi Kon colaboró, hasta las películas que dirigió desde Perfect Blue hasta Paprika, a falta de terminarse y estrenarse The dreaming machine, la película que estaba dirigiendo antes de fallecer y que todavía no sé si va a acabar viendo la luz o no. Satoshi Kon me parece un director muy interesante, no uno de los grandes, pero si un director que tenía que aportar varias cosas, que hacía un tipo de cine muy suyo, muy personal y que mezclaba con acierto realidad y mundos oníricos siendo capaz de enganchar a todo el que se adentrara en los mundos que creaba. De su cine, la película que más me gusta es su debut, Perfect Blue, donde muestra la degradación de una cantante metida a actriz mezclando sueños y realidad con una maestría que el director no pudo igualar en sus siguientes películas, pero al menos lo intentó y ofreció películas interesantes. Millennium Actress y Paprika también resultan películas de lo más recomendables mientras Tokyo Godfathers se deja ver. La que me gustó algo menos es la serie: Paranoia Agent. Y es una lástima porque la primera vez que la vi me pareció recomendable, pero en este segundo visionado, sin disgustarme pues aún me sigue pareciendo un producto curioso, sí me ha gustado menos. Su toque gamberro es lo que más me gusta, aunque se me hace algo repetitiva y el mundo onírico que se va integrando a medida que avanza la serie me gusta mucho más como está añadido en Paprika. Aún así, es una serie entretenida, con varios puntos positivos. Desde su debut como director hasta el día de su muerte Satoshi Kon se ganó el respeto gracias a sus películas y se merece una gran despedida.


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