sábado, 14 de noviembre de 2009

The Box

No soy fan del cine que ha realizado y escrito hasta ahora Richard Kelly. Es por ello que quizá la etiqueta que le colgaban de ser uno de los mejores creadores que hay en la actualidad me parecía que le venía grande. Le reconozco que tiene inteligencia, que sabe crear atmósferas, pero también que le gusta subrayar más de lo necesario y que se acaba perdiendo en sus propios excesos. Toda esta opinión, bien es cierto, no resulta demasiado válida pues solo había visto una película suya, dos si contamos el guión de "Domino" que dirigió ese pequeño gran hombre llamado Tony Scott. "Donnie Darko" me pareció simplemente interesante, nunca una obra maestra, con ciertos destellos pero que parece que no sea una obra que perdure más allá de la adolescencia, mientras que el guión de "Domino" me pareció infumable. "Southland Tales" decidí omitirla. Así que sin apasionarme Richard Kelly aunque tampoco sin odiarlo, me acerqué a ver "The Box" con ciertos prejuicios que iban infundandos principalmente por sus dos protagonistas. Aunque tras esta película seguiré teniéndolos con Cameron Diaz pese a que la mujer se esfuerza y no realiza un mal trabajo, he de decir que James Marsden sí que me ha convencido y que sumado al buen hacer de Frank Langella, consigue al menos que uno de los personajes principales no caiga en la desidia.




Pese a que "The Box" me haya gustado, sí que le reconozco varios defectos especialmente en los excesos tomados por Richard Kelly que a veces agotan, en que el guión tiene varios altibajos, principalmente de mitad de película hasta el final, y en que parece que la libertad que puede tener Kelly en una película es a medias, porque es mi impresión que la productora ha metido mano o que ha sido el mismo director el que ha quitado algo de metraje haciendo que las cosas queden peor encajadas, sobre todo en ese misterio que rodea al personaje de Langella. Tampoco es que me moleste que se deje en el aire, pero debería haber estado mejor conseguido.
Pero también hay que reconocer las virtudes que posee. El inicio es sobrecogedor, potente, así como la buena recreación de los años 70. Sabe realizar atmósferas, inquietar al espectador, darle cierta extravagancia al conjunto, hacer que el espectador piense cual será el camino por el que puede tirar la película, desligarse de la idea principal y entrar de lleno en las dudas de unos personajes que se verán superados por las decisiones que tienen que tomar. También sabe mezclar drama, terror y ciencia-ficción. Y hay que sumarle que técnicamente "The Box" es intachable donde destaca especialmente la banda sonora, aunque visualmente no es para nada desdeñable.




Puede que "The Box" no guste demasiado al público. A unos por parecerle demasiado enrevesada, por alejarse de esa previsibilidad que incluso yo mismo en un principio le presuponía, y a otros por no seguir la senda de "Donnie Darko" o porque lo que antes les parecía fresco y sorprendente, ahora les resulta torpe, aburrido, sin alma. De todas maneras, yo me encuentro entre el público al que sí que le ha parecido interesante ver algo nuevo, alejado del arquetipo, que salta de lo convencional y se arriesga haciendo que el espectador se involucre ante una premisa tan aparentemente sencilla. Debo de ser uno de los pocos a los que "The Box", que respira imperfección por todos los costados, le gusta más que "Donnie Darko".


sábado, 7 de noviembre de 2009

Celda 211

Mucho y muy bien se está hablando sobre "Celda 211", cuarta película del director Daniel Monzón, que le ha valido muchos elogios y que está siendo considerada como la mejor película dirigida en España en muchísimo tiempo. No sé si lo es, pero desde luego es una película más que interesante y probablemente de lo mejor estrenado este año. La única toma de contacto que tenía con el cine de Monzón fue su anterior película, "La caja Kovak" obra que, si bien no me pareció nada desdeñable, su frialdad y la aparente desgana de algunos actores te acababa sacando no en pocos momentos. Por suerte en "Celda 211" todo está muy cuidado, empezando por dirección y actuaciones que están a gran nivel.




Ya desde principio nos encontramos con una película sin sutilezas, que va a ir al grano. No le hace falta ser sutil porque el mundillo que retrata no lo es. Y aunque ya hemos visto muchas películas de cárceles y con motines, Daniel Monzón intenta apañarselas para no caer en el tópico fácil y para no aburrir en ningún momento. Nos sumerge bien pronto en el motín y le imprime un ritmo bastante elevado, sin dar tiempo a la tregua, y a eso hay que sumarle una puesta en escena bastante conseguida, con un montaje muy bueno. Monzón no deja nada en el aire, se encarga de tratarlo todo y dando credibilidad a un hecho tan increíble como que un funcionario que va a trabajar allí se quede atrapado con los presos y se tenga que hacer pasar por uno de ellos. Ni siquiera lo empaña el hecho de no ser ni siquiera su primer día de trabajo sino el anterior para ir viendo como está todo. Sí que puede hacerlo un poco el hecho de tener a la mujer embarazada fuera, pero bueno, uno lo acaba soportando. Todo eso podría haber endulzado el tono de la película y en algún momento lo hace pero Monzón es muy listo. La crudeza que vive dentro el chico, solo puede ser tratada con la misma crudeza fuera y salvo los flashbacks innecesarios en los que muestran juntos a la pareja, el resto, aunque sea poco, sigue esa tónica. Por suerte, al final el mencionado ritmo como en intensidad "Celda 211" ofrece mucho, te atrapa y no te suelta, vives agarrado en la butaca todos los hechos, lo que puede llegar a hacer el personaje de Resines, los negociadores para intentar solventar la situación y todo el tema de los presos dentro, de ver hasta donde son capaces de llegar si a Malamadre o a alguno de sus hombres se les toca mucho la moral.




A todo esto le sumas unos actores en estado de gracia entre los que caben destacar a un Luis Tosar, que maneja el tono de voz de su personaje con una maestría que ya quisieran muchos y que da miedo, te hace reír, resulta complice, y a Antonio Resines, que cuando se pone, es capaz de ser un actor que borda sus persojanes. El papel de guardia cabrón, pese a que pueda estar muy visto, resulta solvente y creíble en manos de Resines. Se le puede criticar negativamente algún personaje secundario (especialmente de algunos guardias) o la evolución del personaje principal que, pese a todo, está justificada. Y el guión del propio director y de Jorge Guerricaechevarría lo narra todo con nervio, utiliza bien el tema del terrorismo que hay dentro y que podría perjudicar a la obra. En definitiva, "Celda 211" es una obligada visita al cine.


domingo, 1 de noviembre de 2009

Semana de Halloween

La huérfana (Orphan): Con algún spoiler


Con "La huérfana", Jaume Collet-Serra ha dado un pequeño paso, demuestra que ha evolucionado en su manera de tratar el terror desde "La casa de cera" que tenía un par de momentos angustiosos pero también esos tópicos de los que no sabía desprenderse, más los típicos pseudoadolescentes que te acababan cargando. Tras el paréntesis que supuso la realización de la segunda parte de la fallida saga "Goal", con "La huérfana" regresa al género del terror. Serra demuestra que ha mejorado en saber suministrar mejor la tensión, en jugar con los personajes, en que esos tópicos de los que suelen abusar las películas de terror estén mejor tratados, en saber introducirse mejor en la historia desde su comienzo y no hacer el típico principio que en vez de crear la situación parece que estén estirando el chicle sin más. También cuenta con mejores actores y se nota. Pero aunque en esos aspectos ha mejorado, quizá a la hora de narrar aún debe mejorar y mucho. Tiene muchas lagunas, la historia podría tratar mejor algunas situaciones como la relación entre los dos padres, tras la adopción de la niña y su posterior comportamiento con uno y con otro, más allá de la incredulidad del personaje de Peter Sarsgaard hacía su mujer. Y si trata bien algunos tópicos, otros están de más, bien es cierto. Como el tema del alcohol que compra el personaje de Vera Farmiga y luego se utiliza tras la escena del coche sin ser absolutamente necesario. Está a veces todo tan calculado que no da lugar a mi adorada imperfección, algo que me apasiona dentro del cine. Pero aún resultando fría y aunque la resolución de la trama baje el nivel, "La huérfana" es una opción bastante válida y que cumple con su propósito. Resulta entretenida, sin más.




Zombieland:


"Zombieland" es el debut en la dirección de Ruben Fleischer y desde el principio hay que agradecer que tanto él como los guionistas no se anden con rodeos y comiencen fuerte la apuesta. Con "Zombieland" lo que Fleischer quiere ofrecernos son algo más de 80 minutos de puro delirio, donde la mezcla entre comedia, terror y acción dé sus resultados en todo momento, bien es cierto que "Zombieland" tiene poco de terror y mucho de comedia pero aún así funciona gracias a que el director imprime un ritmo muy elevado, sin dar descansos ya que los aparentes tiempos muertos que pueda poseer la película, en absoluto lo son. Y el film funciona gracias a la química existente entre las dos parejas que nos encontramos en la película, primero el entrañable pringadete de Jesse Eisenberg junto al siempre genial Woody Harrelson, y un poco más tarde la guapísima Emma Stone con la tierna Abigail Breslin. Ellos cuatro consiguen que el ritmo imprimido por el director no baje, que exista una gran complicidad, que el humor no resulte estúpido y que los excesos que pueda poseer resulten atractivos. "Zombieland" no es una gran película, pero es un entretenimiento de lujo. Y para rematar el cameo que realiza un conocido actor es sencillamente genial. Siempre es un placer verlo en pantalla y más aún si está tan divertido como en la película que nos ocupa.




Trick 'r Treat (Truco o trato):


Probablemente de las tres películas aquí comentadas, si había depositado esperanzas en alguna de ellas era en "Trick 'r Treat" y es por ello que la decepción que me he llevado tras videarla, que diría Alex DeLarge, ha sido bastante grande, pues aún sin esperar una obra maestra, si que esperaba, tras comentarios leídos e imágenes y trailers vistos, una buena película y por desgracia "Trick 'r Treat" tiene pocas cosas donde rasgar, pocos detalles que puedan resultar destacables debido a que la cinta de Dougherty acaba naufragando en un pozo negro en el que pocas cosas tienen sentido, todo resulta pueril, se confunde un estilo gamberro con un infantilismo de primera clase, el director no tiene ni idea de enlazar cuatro historietas que para colmo están mal contadas y cuentan con unos personajes que superan cualquier nivel de imbecilidad y a los que esperas ver morir de la manera más cruel posible. Es una auténtica pena porque todo hacía preveer algo interesante, la premisa que tenía, algunos actores que aparecen, parecía que se iba a recuperar el buen gusto por hacer una película de terror de las de antes dejando atrás la estupidez, pero una vez vista no solo no deja atrás todo eso sino que Dougherty lo potencia y acaba ofreciendo una estupidez que ni siquiera resulta entretenida. Una lástima. Igual de lamentable que la inquietante niña de "El piano" desde que se metió en "True Blood", donde tiene que tirar de desnudos para ofrecer algo, se haya convertido en una actriz tan lamentable.


domingo, 25 de octubre de 2009

La edad de la inocencia (con spoilers)

Dentro de la filmografía como director de Martin Scorsese, esta adaptación de la novela de Edith Wharton siempre ha sido menospreciada, colocada un escalón por debajo de sus obras mejor consideradas y que con ella el director había tocado un género que no era el más adecuado para su estilo. No estoy en absoluto de acuerdo, pues aparte de considerarle un director que puede tocar varios géneros (biopics, dramas psicológicos, cine de mafiosos, comedias), considero que "La edad de la inocencia" no es una película tan alejada del cine que suele dirigir. De hecho, como ya ha hecho en otras películas como "Taxi Driver" o "Al límite", es un retrato de la ciudad y la sociedad de New York, cambiando que en aquellas el retrato era de las oscuras calles de la ciudad, retratándolas casi siempre por la noche y sacando lo peor de ellas, mientras que en "La edad de la inocencia" también saca lo peor pero esta vez de una sociedad más elitista, de los conocidos como burgueses, para una vez acomodado en dicho grupo, hablar con serenidad y talento de lo que Edith Wharton hablaba en su novela, de hipocresía, de sentimientos a flor de piel, de la contención de estos, de la manipulación.




Para ello se sirve de tres personajes que son la clave de la obra: Newland, May y la condesa Olenska interpretados por Daniel Day-Lewis, Winona Ryder y Michelle Pfeiffer respectivamente. En esos personajes se dan las características que he citado antes, la condesa Olenska es una mujer que se considera libre y que actúa como tal, no atiende a las supuestas "normas" (por así decirlo) que se daban en aquella época, no le importan los rumores, ni ser la típica mujer que parece que vive solo para casarse con algún miembro de la alta sociedad o algún "hijo de..." del que no está enamorado y vivir entre fiesta y fiesta. Su personaje representa la libertad, el amor, la pasión por hacer lo que quiera y cuando quiera aún a riesgo de ser juzgada por ello por la hipocresía existente.
Newland se encontraría entre una mezcla de ambos grupos en las que se acaba imponiendo el más elitista por temor, va a seguir las normas, va a contener sus sentimientos hasta límites insospechados, si quiere algo no va a poder cogerlo por temor a perderlo todo o a ser juzgado, pese a la admiración y el amor que le despierta la condesa siempre va a actuar en contra de sus sentimientos. Él entiende lo que la condesa hace y la apoya en eso, de hecho, la ayuda en temas judiciales pero a la hora de vivir su -supuesto- romance, nunca da la cara y siempre hace todo por la espalda, siempre que quiere ver a la condesa busca excusas o tiene que hacer viajes a otras ciudades.
En cuanto a May, la prometida de Newland, representa a la chica "aparentemente" ingenua, enamorada y que parece no enterarse de nada. Parece que no se entera de nada pero vaya que si lo hace, y al final gracias a estratagemas que se daban con frecuencia en aquella época en la burguesía, consigue retener a Newland hasta su muerte e incluso hasta más allá, puesto que Newland jamás tendrá el valor de traicionarla después de la muerte de ésta. Vemos como la chica "aparentemente" ingenua lo que hace es convertir al hombre al que ama en el chico ingenuo, en aquel que no sigue a su corazón sino a las reglas.




Todo esto retratado inteligentemente en el guión, se une a la más que brillante dirección de Scorsese, que plasma a la perfección la intensidad que se respira, esa relación que no puede darse y que muchas veces se basa más en miradas, gestos y cortas conversaciones que en vivir el romance como una pareja enamorada. Scorsese se centra mucho en lo técnico para la representación de la época que está retratada excelentemente, todo acompañado de una narradora con la voz en la versión original de Joanne Woodward, desde el vestuario o el maquillaje hasta la dirección artística, el montaje o la fotografía. Raya el sobresaliente en todos esos aspectos la película, la dirección de Scorsese resulta elegante.




Supongo que se le podrán achacar unas cuantas cosas y en alguna puedo estar de acuerdo en parte, pero no en todas. Por ejemplo, puedo estar de acuerdo en que la narradora hay veces que está de más, aunque cumpla bien con su función o que la película pueda resultar en algunos tramos aburrida, aunque a mí no me lo pareció. Me fascinó, y aunque muchas veces tienda a inflar las películas de un director que me apasiona tanto como Scorsese (sobrevaloré y mucho en su momento "The departed" cuando la vi en el cine y eso que ya había visto "Infernal Affairs"), no creo que con la cinta que nos ocupa sucediera eso. Es una obra fascinante, violenta, romántica, inteligente. Ya me gustaría que todos los dramas románticos de época tuvieran tanta calidad como la tiene "La edad de la inocencia".


sábado, 17 de octubre de 2009

Trust (SPOILER)

El video son los últimos 7 minutos de película. Sobran las palabras, con ver este video (si ya has visto la película, claro) no es necesario ni realizar una crítica.

domingo, 11 de octubre de 2009

The unbelievable truth (La increíble verdad)

Cinta que supuso el debut de Hal Hartley, que hasta ese momento se había fogueado a base de cortometrajes y mediometrajes, con la que comenzó su andadura por el cine independiente, teniendo gran éxito en Sundance, permitiéndole proseguir con su carrera y hacerse un hueco en el cine, con películas con las que sin tener mucho dinero para hacerlas sí que se veía bastante talento a la hora de reflejar situaciones y de crear personajes. Hartley es pesimista, siempre crea personajes que tienen algún tipo de limitación, no son personas inteligentes, son personas muy desesperanzadas que parecen no encontrar su lugar en el mundo, pero que acaban encontrando un tipo de tabla de salvación en otra persona, la única con la que realmente se sienten a gusto y pueden mostrarse tal como son sin ningún tipo de temor.




Ya en "The unbelievable truth", de algún tipo de modo la hermana mayor de "Trust", Hartley comienza con ese realismo sucio que tan bien se le da retratar, con esos contrastes entre personajes diferentes pero que se necesitan, una chica de vuelta de todo que quiere estudiar en una universidad pero que su padre, bien por limitación de dinero, por tenerla controlada o por ser muy egoísta, la intenta retener y que la chica cumpla los deseos de él aunque ésta se lo ponga difícil, y un tipo que acaba de salir de la cárcel y solo busca tranquilidad, tener un sitio donde trabajar e ir tirando. A medida que avanza la cosa, Hartley muestra bien claras las cosas, dos personas que se quieren pero que por alguna cosa u otra parece que ellos no pueden acabar juntos, que siempre ocurrirá alguna cosa que limite la relación, ya sea el padre de ella, los celos o la progresión que toma el personaje de Adrienne Shelly. A Hartley se le da bien hablar de padres que explotan a sus hijos, que los tratan como si fueran sus dueños (la relación entre Martin Donovan y John MacKay primero y de Adrienne Shelly y Merritt Nelson después en "Trust" también es muy reveladora), de personas que quieren enfrentarse al mundo, de otras que tiran la toalla y dejan que la realidad les atice en la cara.




En cuanto a la carrera del director hay que decir que la formula le iría bien a Hartley con las siguientes películas, y aunque en "Amateur" rebaje el nivel, resulta digna y tiene cosas interesantes. Pero tras "Flirt" comienza un ciclo de irregularidad en su cine, la pedantería entra para colocarse como un elemento más y se hace muy habitual, y aunque sus siguientes películas tienen detalles de interés, nunca llegan a ser lo mismo que sus primeras obras y algunas incluso te provocan la más absoluta indiferencia. Aún así, "Henry Fool" es una película muy purulenta, que funciona, que te turba, que resulta desagradable pero fascinante. Pero ni "El libro de la vida" tiene interés, resulta vacía de contenido, ni "No such thing" es la sátira inteligente que el director cree. "The girl from Monday" resulta una distopía irregular aunque se deja ver, mientras que con la secuela de "Henry Fool", titulada "Fay Grim", Hartley da una vuelta de tuerca y ese realismo sucio solo lo posee en alguna ocasión, de hecho hay mucha elegancia en esta obra aunque resulte ser un thriller que intenta homenajear a otras películas emblemáticas del género pero que no te cuenta nada de interés ni lo hace con demasiado brillo. Espero que Hartley vuelva a tener el brillo de su primera etapa.
Como curiosidad, en "The unbelievable truth" aparece la directora de cine Kelly Reichardt, una mujer a tener muy en cuenta gracias a películas muy recomendables como "Old Joy" o "Wendy and Lucy".


domingo, 4 de octubre de 2009

Whatever Works (Si la cosa funciona)



Muchos siguen queriendo jubilar o enterrar a Woody Allen. Y él sigue a lo suyo año tras año dirigiendo una película como un reloj. Pese a las críticas de que su cine ya no tiene la chispa que tenía allá por los 70-80. Su anterior trabajo, "Vicky Cristina Barcelona", se llevó muchos palos por aquí, muchos de ellos demasiado desproporcionados. Vale, la película no era ninguna maravilla pero estaba bien y se pasaba un buen rato con ella. Igual que con el cine que había hecho antes, siendo la más floja de las que había dirigido "Scoop".
Y con "Whatever Works", Woody Allen demuestra que aún tiene mucho por dar y que sigue haciendo disfrutar al público como solo él sabe, que no se le ha olvidado ese cine que hacía antaño. Como dice Boyero, uno de los pocos lujos que tenemos hoy en día es poder disfrutar de la película anual de Woody, el año en que ya no lleguen las películas que realiza serán peores años para esto del cine. Y será cuando los que critican ahora se darán cuenta de lo que habremos perdido. Lamentablemente.




En esta ocasión, Woody se alía con Larry David, comediante de primera que ha demostrado su talento en televisión. Allí creó "Seinfeld" y actualmente es la mente pensante de "Curb your enthusiasm" que también protagoniza, serie que aunque pueda resultar algo repetitiva, tiene unos puntazos geniales, con ese Larry David llevando la contraria a cualquier ser humano, llevando cada nimio detalle hasta ese punto donde la otra persona acaba por estallar. En "Whatever Works" su personaje es una mezcla del mismo personaje que interpreta en la serie más el personaje que siempre ha interpretado Woody Allen, y se nota que si hay un heredero de Woody Allen ese es Larry. Hace la película suya cuando quiere, demuestra que es capaz de enganchar al público y de controlar un montón de gags en pocos segundos, sabe representar como nadie el pesimismo patético de un tipo huraño, misántropo, de vuelta de todo, enfrentado y enfadado con todo el mundo. Woody Allen sabe, además, aislarse de Larry David cuando debe, que no se llegue a hacer cansino.
Y eso lo consigue, especialmente, gracias al personaje de una Patricia Clarkson que aparece a mitad de película a revolucionarlo todo. Y lo consigue, tiene gracia y talento. Y Ed Begley Jr. cuando aparece también dinamiza la cosa bastante bien. Los padres del personaje de Evan Rachel Wood se complementan bien y ayudan a llevar mejor la trama. En cuanto a Evan Rachel, se complementa bastante bien con Larry David pese a la diferencia de edad. Maneja con sobriedad ese personaje que muchas veces no sabe ni de lo que habla, que no se entera de la mitad de las cosas, que se deja llevar por el entrañable carácter de Larry y que está algo exagerado en algunas ocasiones especialmente a la hora de hablar (algo en lo que influye el doblaje, quizá en vos hable de esa manera pero seguro que queda bien, doblada suena excesivamente exagerada), pero la chica cumple sobradamente con su trabajo.




Si a eso le sumas la buena mano de Woody Allen dirigiendo, que se nota que el guión llevaba ya muchos años, desde que dirigió sus obras más representativas, en sus manos y que el final no es precipitado como en sus últimas películas (los de "Scoop", "El sueño de Casandra" y "Vicky Cristina Barcelona" lo eran demasiado), que no parece forzado sino mucho más natural, hacen de "Whatever Works" una experiencia disfrutable. Woody habla de lo que sabe, se pone cínico, crítica todo lo que puede a la religión, tiene todas esas características que bien había seguido tratando (la genial obsesión con las armas en "Todo lo demás").
Una muy buena película, lo mejor que ha dirigido Woody Allen en bastantes años, en mi opinión desde la infravalorada y deliciosa "Acordes y desacuerdos" (sin menospreciar "La maldición del escorpión de Jade" ni "Match Point"). Woody, espero a la siguiente. Y que sigas demostrando que siendo mejores o peores tus películas, éstas acaban siendo de lo mejor estrenado cada año.