sábado, 13 de noviembre de 2010

Fair Game (Caza a la espía) - Spoilers



No es Doug Liman un director que me apasione demasiado aunque, dejando de lado El caso Bourne, hasta la fecha su mejor película, siempre ha hecho películas menos serias que la obra que nos ocupa, más desenfrenadas como las olvidables Jumper o Sr. y Sra. Smith o la sobrevalorada Viviendo sin límites. Fair Game parece, por momentos, una película que sigue el camino marcado por Paul Greengrass, precisamente el director de las dos secuelas de la saga de Jason Bourne, pero se queda a medias en ese camino y Doug Liman no maneja la cámara como lo hace Greengrass ni tiene la misma mirada crítica. Basada en hechos reales, Fair Game no está mal dirigida, tiene escenas bien resueltas por Doug Liman y algunas escenas intensas que hacen que al menos el producto, sin ser ninguna maravilla, se pueda ver.





Se podría estructurar la película en dos partes: la primera se adentra en la profesión del personaje interpretado por Naomi Watts y todo lo que acontece en la CIA posterior a los ataques del 11 de Septiembre, de como los países de los alrededores de Irak pueden estar involucrados o no en la guerra, especialmente cobra importancia Níger. La segunda parte se adentra cuando se descubre todo el pastel, tras un artículo escrito por el marido de la agente, interpretado por Sean Penn, que fue quien se dirigió a Níger para comprobar si pasaba algo. Éste se adentra en una guerra contra el gobierno para intentar sacar a la luz todas las mentiras que se han dicho sobre la guerra desde La Casa Blanca. Quizá la segunda parte me ha interesado más que la primera, más seca, contundente e intensa en mi opinión aunque tampoco destaca por ser una maravilla. Pero está bien retratado el ambiente, todo lo que genera las intervenciones del personaje de Sean Penn y como pone en peligro todo lo que quiere.




Aún así creo que se podría haber sacado muchísimo más provecho, en especial, a la vida personal de esa familia y a todo el sufrimiento que está pasando la mujer por todo lo que te está contando la película. Y más si tienes a una actriz que ha demostrado ser una de las mejores sufridoras en una pantalla de cine como Naomi Watts. Sin embargo a Doug Liman no le interesa tanto eso como contar esa guerra entre una persona contra varios políticos que al final queda algo descafeinada aún estando bien. Sobre el tema se harán películas mejores que Fair Game aunque también se harán mucho peores. La película de Doug Liman se queda en un punto intermedio, de película que se ve con cierta facilidad pero que no se va a quedar grabada en la memoria. Y es una pena porque había material más que suficiente, y se cuentan con dos de los mejores actores en la actualidad, para haber hecho una película mucho más fascinante y perdurable.


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