sábado, 8 de enero de 2011

El discurso del rey (spoilers)



Habiendo visto solo The Damned United de Tom Hooper, director de El discurso del rey, película en la que se alejaba de monarcas, presidentes y demás políticos que el director había tratado en algunas de sus anteriores películas para adentrarse en una época gris del exitoso entrenador de fútbol Brian Clough, no sabía a que atenerme con esta película. Tenía las excelentes referencias que iban llegando desde Estados Unidos además de su conocido reparto, un grupo de actores que justifican el visionado de cualquier película. El discurso del rey es una buena película pero no excelente, es entretenida pero no emociona. Tiene momentos de gran cine pero también algunos tiempos muertos en los que la película se tambalea un poco. Pero el buen hacer de Tom Hooper, que tiene maneras, tras la cámara hace que la película no caiga beneficiándose con su puesta en escena y con los personajes principales y los actores que los interpretan.




Lo primero que cabe mencionar es la recreación de la época que realiza el director y que luce estupenda desde la primera escena en la que el rey se dirige a todo el pueblo y muestra, en pantalla, por primera vez su tartamudeo. Resulta destacable por la elegancia con la que muestra el director inglés todo. Muy cuidado el vestuario, la fotografía, la banda sonora y otros elementos como los diálogos para conseguirlo. También tiene, pese a ser una película que en muchas partes se desarrolla a la luz del día, un tono grisáceo que se adecua bien a los tiempos que corrían, con Hitler ya por Alemania ganándose a su pueblo antes de que estalle la II Guerra Mundial. Pronto el director nos sumergirá en esa historia de tiras y aflojas entre el rey y su logopeda, al que el rey asiste por petición de su mujer y como entre ambos se va formando un vínculo especial. En estos momentos es cuando la película mejor funciona, cuando ambos personajes están juntos. Sin embargo, se atraganta cuando el monarca está junto a su padre, pidiéndole que se esfuerce en mejorar su tartamudeo para que así pueda sucederlo, y con su hermano, el cual mantiene una relación con una mujer mayor que le pisotea. Por fortuna, la película supera todo ese tramo y Tom Hooper vuelve a tomar las riendas con corrección hasta el final. Todo este tramo resulta creíble y agradable. Pero no me impresiona ni me conmueve, ni siquiera ese bonito discurso final que acaba diciendo el rey sin tartamudear.




El discurso del rey se beneficia del gran trabajo que hacen sus actores, especialmente se encuentran inspirados su trío principal. Colin Firth, lleva de manera excelente el tartamudeo y es capaz de componer su personaje más allá de solo eso, está muy bien, Geoffrey Rush está a su nivel y le da bien la réplica, mostrando que es uno de los secundarios más grandes y carismáticos que hay hoy en día, y Helena Bonham Carter tampoco desentona como la comprensiva y cariñosa esposa del personaje de Colin Firth. Los secundarios están bien, pese a algún personaje que está demasiado caricaturizado (especialmente los que forman parte de la familia del rey). Pero ellos cumplen con el material que tienen entre las manos. Quizá El discurso del rey también se vea afectada de que no sea un género ni trate algunos de los temas que más me apasionan, pero aún así la considero una digna película. Pero no maravillosa.


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