domingo, 18 de marzo de 2012

Chronicle

No sabía muy bien que esperar de Chronicle. Y es que la premisa parecía interesante, el ver a unos chavales normales convertidos en superhéroes de la noche a la mañana era una premisa atractiva. Recordando a la serie Misfits -aunque aquella tenía mucho más contenido social que ésta, pese a que Chronicle cuente con un padre que maltrata a su hijo-, Chronicle parece hacer un recorrido por los poderes de muchos superhéroes y, sobre todo, por la ya archiconocida y trillada frase que el tío Ben le decía a Peter Parker y que éste recordaba una y otra vez después de la muerte de su tío: «Un gran poder conlleva una gran responsabilidad». De gente con superpoderes que eran irresponsables recuerdo La alianza del mal de Renny Harlin, película que está varios niveles por debajo de Chronicle. Y esta última, sin estar nada mal, tampoco es que sea una maravilla.

La película trata de tres chavales que van al instituto que después de encontrar un enorme agujero en un bosque se meten por él y encuentran algo raro -no sé exactamente lo que es, la verdad-. Tras ese contacto con eso, los tres desarrollaran poderes telequinéticos. Y a partir de ahí, en primer lugar, desarrollarán sus poderes. Quizá en pleno desarrollo de sus poderes es cuando más me gusta la película y más humilde me resulta, una especie de mezcla entre el cine de ciencia-ficción y cierto toque de comedia juvenil que le sienta bien. El problema viene después, cuando el protagonista comienza a obsesionarse y acaba sucumbiendo, todo resulta demasiado exagerado.

Tampoco le beneficia la manera en que está filmada. Y es que nos encontramos ante otra película, igual que otras como El proyecto de la bruja de Blair, Cloverfield o REC, en la que el protagonista lleva una cámara donde lo va filmando todo. Y cuando no es él, es otro de sus amigos o una bloguera que también lo filma todo. Quizá el director saca algo provecho en la parte final, con las cámaras, los móviles de otras personas para filmar la pelea final. Pero no deja de ser algo anecdótico y que, quizá, se acaba haciendo algo exagerado.

Quizá la evolución del chaval protagonista está en un principio bien llevada, el ver como se convierte de un chaval solitario que normalmente recibe en el instituto a que todos lo aprecien tras una actuación en el instituto. Pero aún así, la termina fastidiando y volviendo al instituto con su estatus habitual tras una desafortunada noche de sexo con una chica con el pelo rosa. Quizá el personaje del primo no sea demasiado interesante, con su desafortunada relación con la chica del blog y termina por resentirse. Sin embargo, el otro chico que tiene poderes sí que creo que está bien en lo que le dejan. Y el director maneja bien la relación entre estos tres personajes, ya que el protagonista les echa en cara que si no hubiera pasado nada de esto, seguiría siendo un chico marginado.

Creo que Chronicle podría haber sido una gran película pero que termina viéndose resentida por su propio punto de partida y, sobre todo, por un final insatisfactorio. Cuando más en serio se toma a sí mismo, peor película es, siendo esos momentos en que es una película más despreocupada cuando realmente tiene detalles de muy buen cine. Es una pena que tanto el director, Josh Trank, como el guionista, Max Landis, hijo de John Landis, hayan desaprovechado el material con el que contaban. Chronicle se queda en una película agradable de ver, con la que uno no se aburre pero que te termina dejando a medias.

No hay comentarios:

Publicar un comentario